Los pactos con Mélenchon ponen contra las cuerdas al líder del PS
La resaca de los resultados de las municipales en Francia deja ganadores y perdedores dentro de la derecha y de la izquierda que han celebrado este martes reuniones ejecutivas para preparar las presidenciales del año que viene y saldar cuentas pendientes entre los que han salido reforzados a través de sus estrategias para las municipales y los que se han abrasado en el intento.
La izquierda ha conservado buena parte de su poder en las grandes ciudades. París, Marsella y Lyon seguirán gobernadas por socialistas o ecologistas y sin embargo, las ejecutivas de estos dos partidos se presentan muy complicadas para sus líderes, Olivier Faure y Marine Tondelier. Pudiera parecer paradójico, pero los datos guardan alguna trampa. Tanto en París como en Marsella, la estrategia seguida para ganar fue la de no pactar con La Francia Insumisa de Mélenchon como el propio partido preconizaba hasta hace quince días, antes de que Faure rompiera ese compromiso, adquirido tras las constantes diatribas antisemitas de Mélenchon, y diese luz verde a pactos PS-LFI que no han tenido los resultados esperado en Toulouse, Limoges, Brest o Aviñón.
Para los críticos con Faure el mensaje está claro: los electores socialdemócratas huyen cuando se pacta con Mélenchon y no se puede continuar con esa estrategia para las presidenciales. Entre ellos están figuras como el expresidente Francois Hollande o el eurodiputado Raphael Glucksmann. Los casos a seguir, según los críticos, son los del nuevo alcalde de París, Emmanuel Grégoire y el de Marsella, Benoit Payan, que han tenido premio por los electores dejando claro desde el principio dónde estaban las líneas rojas.
Pérdida de alcaldías
En el caso de la líder ecologista, Marine Tondelier, las críticas no perdonan la considerable pérdida de alcaldías que han sufrido los verdes. Han aguantado en Lyon pero suman por derrotas el resto de ciudades que conquistaron en 2020 en la llamada ola verde en medio de la crisis sanitaria: Burdeos, Estrasburgo o Besançon. Ahora llega el momento de decidir si unas primarias dentro de la izquierda es el mejor método para sacar adelante una candidatura fuerte para las presidenciales, a sabiendas de que Mélenchon ya se postula como candidato de la izquierda radical.
En la derecha comienzan también los movimientos de cara a las presidenciales, con nombres que salen reforzados y otros perjudicados por las municipales. Entre los ganadores está Edouard Phillippe, el exprimer ministro de Macron que se autoimpuso como condición revalidar la alcaldía de Le Havre para presentar sus credenciales a la carrera hacia el Elíseo de 2027. Philippe tiene su propia marca, el partido Horizonte, con el que pretende ahora reemplazar al macronismo. La derecha de Los Republicanos también celebraba este martes su ejecutiva para analizar los resultados de las municipales.
La jugada fallida de Rachida Dati por París marca un balance que constata la gran implantación de Los Republicanos en las pequeñas ciudades de Francia y al mismo tiempo, su falta de gancho en los grandes núcleos urbanos y con el voto joven. Su líder, Bruno Retailleau, también está en el punto de mira de muchos críticos en el partido. No aprueban que se lavara las manos en el caso de Niza, donde Eric Ciotti, ex del partido que pactó con Le Pen, se ha llevado la alcaldía frente al alcalde conservador Christian Estrosi.