El Ibex 35 se aleja de los 17.000 puntos
El Ibex 35 ha terminado lejos de los 17.000 puntos, a pesar de las fuertes subidas de Enagás, que ha liderado las alzas del selectivo debido a un cambio de narrativa en torno a su riesgo regulatorio. El mercado descontaba un escenario adverso para la retribución de las redes de gas y se ha encontrado con una propuesta que no sólo mejora ligeramente las condiciones actuales, sino que además introduce visibilidad y estabilidad a medio plazo. En un contexto de incertidumbre macro y volatilidad, este tipo de señales son especialmente valoradas en compañías de perfil defensivo, especialmente cuando vienen acompañadas de un dividendo elevado y recurrente.
En el lado opuesto encontramos castigos importantes en Solaria, que sufre la recogida de beneficios de los inversores, y en Indra, que acumula nuevos descenso en un entorno de incertidumbre corporativa y continuos golpes de timón.
A nivel sectorial, las utilities han conseguido compensar en cierta medida las caídas de los bancos, y empresas de consumo que se han visto penalizadas por los datos de inflación publicados esta mañana. En España, los precios han crecido en marzo al 3,3% debido a la subida de los combustibles y lubricantes para vehículos, derivado de los efectos de la guerra en Irán. Este dato puede servir de antesala al resto del mundo, evidenciando la situación más temida por los bancos centrales, la estanflación.
Wall Street tampoco levanta cabeza. Durante semanas ha resistido mejor que Europa y Asia, pero en las últimas fechas los problemas se van acumulando. El índice tecnológico, Nasdaq 100, ha entrado en territorio de corrección después de bajar un 10% desde sus máximos, mientras el S&P 500 mantiene su racha más larga de caídas semanales desde 2022.
El presidente de EEUU Donald Trump prorrogó diez días el plazo para atacar la infraestructura energética de Irán, lo que prolonga la incertidumbre sobre la duración de la guerra. La prórroga, anunciada el jueves por la noche, concede más tiempo para las negociaciones, pero también permite a Estados Unidos acumular fuerzas adicionales en la región.
A medida que la guerra en Oriente Medio eleva los precios de la gasolina, los datos mostraron que la confianza del consumidor estadounidense cayó a su nivel más bajo en tres meses en marzo y las expectativas de inflación para el próximo año aumentaron.
Las estrategias tradicionales de cobertura, como invertir en oro, bonos del Tesoro, sectores de renta variable defensivos e incluso en un valor considerado refugio seguro como el franco suizo, no han demostrado ser eficaces durante este conflicto.
Hoy sin embargo, estamos viendo como el metal precioso sube a pesar de las caídas en bolsa, siendo el primer día que lo vemos actuar de verdad como refugio descorrelacionado con los principales índices mundiales, ante los riesgos de estanflación que vienen por delante.
Este fin de semana, podría ser clave para los mercados financieros. Teherán considera muy probable que Estados Unidos intente tomar el control de la isla de Kharg, en el Golfo Pérsico, desde donde Irán exporta la mayor parte de su petróleo, lo cual podría ofrecer nuevos movimientos bajistas relevantes en las bolsas, aunque también existe otro escenario. La Casa Blanca, suele tener en cuenta la apertura del lunes en los futuros para anunciar avances de negociaciones, que ayuden a empezar con un ánimo diferente a los inversores. Sin embargo, parece que en los últimos días, la palabrería está dejando de tener tanto efecto.