La vileza de Podemos con los enfermos
Sólo la indiferencia ante personajes de tan escaso nivel moral explica que Ortega no se haya querellado por calumnias, porque le están acusando de evadir impuestos y de vulnerar derechos de los trabajadores. Podrían referirse Iglesias y Serra a los derechos de los trabajadores en Cuba o en Venezuela, pero no; o mirar más cerca, a su compañero Echenique, que sí que tuvo a un empleado sin Seguridad Social y pagándole en negro. Se trata de difamar gratuitamente a un empresario cuya trayectoria desmonta los tópicos andrajosos de la extrema izquierda. El bien común, el bienestar social no es monopolio del Estado. Su satisfacción se comparte con la sociedad, cuyas iniciativas para atender las necesidades ciudadanas son tan legítimas como las de la Administración. Donaciones como la de Ortega sirven para mejorar la sanidad y a un enfermo le da igual quién haya pagado la máquina que lo trata, lo quiere es curarse. Mientras tanto, que Iglesias no deje de gritar desde el fondo de su caverna.