El día que dieron por muerto a Niki Lauda
Niki Lauda sufrió graves quemaduras en el rostro y la cabeza , y sus pulmones quedaron muy dañados por inhalación de humo. Estaba tan grave que llegaron incluso a darle la extremaunción. Pero milagrosamente se salvó, seis meses después volvió a pilotar y ganó el campeonato la temporada siguiente. Para Lauda, nunca fue un trauma: «Fue una barbacoa, pero para mí el 1 de agosto es un día como otro cualquiera. No me pongo delante del espejo y digo: ‘¡Hurra, hurra, hurra, estoy vivo!’».
Él siempre le quitó importancia, pero la realidad es que Lauda nunca jamás ha aparecido en público desde ese día sin su gorra roja, que tapa los terribles cicatrices de las heridas. Desde entonces, su oreja derecha deformada y tiene una enorme cicatriz en esa zona de su rostro.
Aunque Ferrari contrató a Carlos Reutemann para que el santafesino completara la temporada, apenas 42 días después del accidente, Lauda estaba otra vez detrás del volante. Aquel campeonato del mundo lo perdió por un punto ante su ex compañero de escudería y entonces rival, el "playboy" James Hunt (McLaren-Ford), pero al año siguiente se impuso para conseguir su segunda corona.
«Seis meses después volví a conducir al mismo nivel o incluso mejor todavía. Y eso sólo es posible si uno supera un problema al cien por ciento", contó una vez Lauda, un poseso de la técnica de los automóviles. "El hecho de recuperarme rápido formaba parte de mi estrategia. No podía estar sentado en casa pensando en ello, por qué pasó y por qué a mí".
Su drama lo llevó al cine el famoso director Ron Howard en 'Rush', un largometraje que revive aquella época tan tensa de la Fórmula 1 y se enfoca en el duelo entre Lauda y Hunt que casi acaba en tragedia.