Ciudadanía, ausente en el debate
El debate organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE) permitió una mayor interacción entre los tres candidatos al gobierno de Puebla, Luis Miguel Barbosa, de la coalición conformada por Morena, PT y PVEM; Enrique Cárdenas Sánchez, candidato común del PAN, PRD y MC; y Alberto Jiménez Merino, del PRI; sin embargo, la ciudadanía estuvo ausente.
Los poblanos que siguieron el ejercicio fueron espectadores y se limitaron a escuchar una guerra de descalificaciones, acusaciones de enriquecimiento patrimonial irregular y hasta de retos como cambios de propiedades.
A lo largo de una hora con 49 minutos, los tres candidatos al gobierno de Puebla quedaron cortos en sus respuestas y solo presentaron “buenas intenciones” para solucionar problemas que enfrenta la entidad en torno a la seguridad, el empleo y desarrollo regional, y la migración.
Las periodistas que fungieron como moderadoras, Patricia Estrada y Gabriela Warkentin, buscaron por todos los medios profundizar en las estrategias de los candidatos, quienes en lugar de explicar los cómos, prefirieron realizar señalamientos personales.
El debate sumó derrotas de los tres participantes y hasta de la ciudadanía que se quedó con las ganas de escuchar propuestas sólidas y esperanzadoras.
Ningún candidato presentó alguna idea que generara expectativas; sin embargo, quedan en la memoria, las descalificaciones de Cárdenas hacia Barbosa: “no está preparado para gobernar ni física ni moralmente”.
Barbosa intentó tomar distancia, pero respondió a Cárdenas con calificativos como “fifi” y “fichita”; además, cuestionó sus bienes patrimoniales, en particular, el hotel ubicado en San Pedro Cholula.
Jiménez Merino intentó meterse a la pelea, pero se mostró nervioso y no se desmarcó de manera directa del ex gobernador de Puebla, Mario Marín Torres.
La pelea se cierra a dos contendientes, Luis Miguel Barbosa y Enrique Cárdenas Sánchez. El primero buscará cometer el menor número de errores; mientras que el segundo debe apretar el paso en la recta final.
Pese a que el debate del INE presentó un formato menos acartonado, en un próximo proceso electoral, el ejercicio podría abrirse a preguntas directas, o al menos indirectas, de la ciudadanía que no puede limitarse solo con ir a votar el día de los comicios.
jaime.zambrano@milenio.com