Trascendió Monterrey
Que muy mal queda el gobierno del estado ante los usuarios del transporte, tras el incremento ilegal de tarifas en por lo menos 17 rutas, por encima del Consejo Estatal del Transporte y de la instancia encargada de vigilarlas: la Agencia Estatal del Transporte.
El gobierno estatal reaccionó apenas anoche mediante un boletín donde señala que ejercerá su autoridad, pero “sin ser autoritario”, como si no quisiera tocar a los transportistas ni con el pétalo de una sanción.
Al cabo que los usuarios como quiera pagan, ni modo que se queden a pie.
Que donde ya parece tierra sin ley es en Cadereyta, donde la gente ya tomó sus propias medidas para defenderse, ante las amenazas constantes que enfrentan.
El municipio que, según el alcalde Ernesto Quintanilla gobierna desde el Palacio Municipal, registra un incremento descontrolado en los robos a casa habitación y negocios, con el consiguiente daño al patrimonio de los particulares.
Sin duda el munícipe está pasando de noche... pero en el cargo, no en la vigilancia de Cadereyta.
Que mientras sus críticos se desgastan en descalificaciones personales, José Narro aprieta el acelerador con la militancia rumbo a la dirigencia nacional del PRI, como se sintió ayer en Monterrey.
Con muy buena convocatoria se reunió con militantes de distintos sectores y generaciones: académicos, empresarios y jóvenes, a quienes habló de sus proyectos.
A Narro se le vio decidido y con el ánimo de querer dirigir al tricolor y ayer estuvo acompañado en toda la gira por Raymundo Flores, Abel Guerra, Mary Huerta y un equipo de Héctor Gutiérrez.
Que el vicefiscal de Ministerios Públicos, Luis Enrique Orozco, no quita el dedo del renglón, tras la liberación de Jesús El Cabrito Arellano.
Confía que la apelación de la Fiscalía sea turnada a la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia, de donde asignarían el caso en alguna de las salas, donde podría ordenarse su reaprehensión.