Marta Rosique, de activista de campus a la Mesa del Congreso
Rosique (de 23 años) se ha estrenado este martes en las Cortes, a las que llegó como número siete de los republicanos por Barcelona. Logró dar el salto a las listas para las elecciones del 28-A gracias al aval de las juventudes de ERC (denominadas «Jovent Republicà», Juventud Republicana), en las que ha ocupado varios cargos propios de la cantera de nuevos políticos que son las ramas juveniles de la formación. Tradicionalmente las antiguas «JERC» han colocado a sus dirigentes en posiciones de salida en el Senado y el Congreso.
La diputada que ha dirigido la Mesa de Edad de la sesión constitutiva junto al socialista Agustín Javier Zamarrón y a Lucía Muñoz (Unidas Podemos) ha estudiado en la Universitat Pompeu Fabra -tradiconalmente la menos combativa de las tres universidades públicas de la Ciudad Condal-. Allí cursó la carrera de Periodismo y ahora se encuentra inmersa en la de Ciencias Políticas y la de Administración. Su partido destaca de ella su implicación en la lucha «independentista, internacionalista y contra el racismo».
Rosique y Junqueras, ayer en el Congreso
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ABC
La joven parlamentaria republicana también ha ocupado cargos en el Consejo Nacional de la Juventud de Cataluña y en la estructura de su partido, no obstante, logró su mayor cuota protagonismo al encabezar y poner voz a «Universitats per la República», una plataforma que encauzó la colaboración de los estudiantes universitarios en la organización y celebración del referéndum del 1-O. En ese momento, Rosique calificó a los estudiantes como «cabeza y vanguardia» de la consulta ilegal. Hoy tiene una silla y dirige los primeros compases de la nueva legislatura en el Congreso.