Vuelva usted hoy, señor Larra
Deberíamos releer a los clásicos. A Larra, por ejemplo, considerado por muchos lingüistas como el mejor prosista español del siglo XIX. Partes de sus artículos parecen reprimendas desde ultratumba. Son esclarecedores por el contraste que ofrecen entre el pasado y el presente, o mejor dicho, por el poco contraste (es decir, que relativamente no son tan largos los pasos del progreso: a veces dos pasos adelante, uno atrás; otras, dos atrás, uno adelante).