Los fabricantes europeos respiran tras la decisión de la UE que les permite producir coches de combustión más allá de 2035
La decisión de las autoridades de la UE de flexibilizar la medida exigida a los fabricantes de automóviles de producir coches de cero emisiones a partir de 2035 ha sido recibida con satisfacción por la mayoría de los fabricantes europeos y con el rechazo de las marcas chinas y coreanas, que tienen mucho más avanzados sus planes de producción de vehículos únicamente eléctricos. La norma, además, establece compensaciones a las marcas que reduzcan las emisiones en toda la cadena de valor, lo que ha repetido muchas veces el actual presidente de Anfac y de Renault en España, Josep María Recasens, en el sentido de que hay que medir las emisiones producidas por un automóvil «desde la cuna a la tumba». Es decir, medir la contaminación que se produce en el proceso de fabricación, no solamente en los gases que salen del tubo de escape.
La nueva norma de la UE prima la utilización de acero bajo en carbono producido en Europa y del empleo de biocombustibles y de combustibles sintéticos. Esto abre la puerta a la utilización de los combustibles de origen vegetal, que no emiten carbono y que pueden ser utilizados en los actuales motores de explosión, que pasarían a tener cero emisiones en su utilización. Varias empresas petroleras, como Repsol, o marcas de automóviles Premium, como Porsche, llevan años investigando en este campo y con resultados muy positivos. De hecho, la empresa española ya comercializa estos ecofuel en muchas plantas.
Por otra parte, Bruselas también avala que los vehículos híbridos enchufables y los eléctricos con motor de combustión como generador se puedan seguir comercializando a partir de 2035. Algo que abre la puerta a motores de combustión interna que circulen por ciudades con cero emisiones gracias a su sistema de electrificación. Y desbloquea el problema para grandes flotas de alquiladores y empresas que no podían utilizar los coches eléctricos.
La asociación de fabricantes Anfac, al cierre de esta edición, no había expresado su postura ante las modificaciones de la UE, quizás por consensuar los diferentes intereses de distintos fabricantes y importadores. Sí que lo hicieron los concesionarios de automóviles, es decir, la red comercial de las marcas, representados por Faconauto. Esta asociación ve lógico el hecho de adecuar la normativa a la realidad del mercado y de la demanda, ya que los coches eléctricos en la actualidad solo representan el 7% del mercado y cree que es necesario un proceso de adaptación más largo para lograr la electrificación de la movilidad.