Eric Campos y debate por oposición al gobierno de Kast: “Las movilizaciones no se decretan desde una comisión política”
Tras el tradicional caldillo de congrio del Partido Comunista (PC), realizado el 1 de enero, el rol de las organizaciones sociales y sindicales frente al próximo gobierno de José Antonio Kast se instaló como uno de los principales puntos de controversia. En la instancia, el presidente de la colectividad, Lautaro Carmona, sostuvo que la colectividad será una “oposición constructiva”, planteando hitos de movilización social amplia y unitaria durante 2026, como el 8 de marzo y el 1 de mayo.
Las definiciones generaron una fuerte reacción desde la UDI, cuyos diputados Jorge Alessandri y Hotuiti Teao acudieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), acusando al PC de promover una estrategia anticipada de bloqueo al gobierno entrante mediante la movilización social.
En este contexto, en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile el secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y parte de la Comisión Política del PC, Eric Campos, abordó el escenario político y laboral que se abre con la llegada de Kast a La Moneda, así como el rol que jugará el sindicalismo durante el próximo año.
“Nosotros estamos expectantes, vamos a realizar un Consejo Directivo Nacional ampliado con más de 500 dirigentes el día 15 de enero para precisamente evaluar el actual escenario”, señaló Campos, aunque advirtió que el programa del presidente electo ya entrega señales preocupantes en materia laboral.
A su juicio, “el componente laboral de la narrativa de la ultraderecha (…) es peligroso”, anticipando que la CUT se opondrá a cualquier iniciativa que busque “precarizar o quitar derechos de los pocos derechos que tienen los trabajadores y las trabajadoras en Chile”. Respecto de la relación con el nuevo gobierno, el dirigente sindical sostuvo que, pese a las diferencias políticas, debe resguardarse la institucionalidad laboral.
El Partido Comunista realiza su tradicional Caldillo de Congrio en la Casa Michoacán de Los Guindos, de la comuna de La Reina. Foto: Dragomir Yankovic/Aton Chile.
Campos identificó además los principales desafíos sindicales para 2026, señalando que el primer hito será la discusión del salario mínimo en abril. “Un primer desafío será la discusión del salario mínimo”, indicó, junto con el seguimiento a la implementación de la jornada laboral de 40 horas y la insistencia en avanzar hacia un salario vital.
En relación con los llamados a movilización social impulsados desde el PC, el secretario general de la CUT fue enfático en subrayar la autonomía del sindicalismo respecto de los partidos políticos.
“Quiero ser bien claro: la CUT es una organización social autónoma”, afirmó, recalcando que en sus filas conviven militantes de distintos sectores. “Cuando tiene gobiernos que supuestamente son amigos, como el de Boric, lucha para avanzar, y cuando hay gobiernos que no comparten las ideas del sindicalismo, como el de Kast, lucha para resistir. Pero hay un elemento común: nosotros luchamos y nos movilizamos siempre”.
El dirigente sostuvo que esta autonomía ha sido una constante en los últimos años y que “a la derecha le cuesta tanto creerlo”, señalando que basta revisar “el comportamiento político de la CUT en los últimos cuatro años”. En esa línea, apuntó a una autocrítica pendiente en el progresismo tras la derrota electoral.
Marcha CUT. Alejandro Astorga/Aton Chile.
“Los partidos de izquierda y del progresismo están en deuda, no solo respecto de las razones de la última elección presidencial, sino también en torno a los resultados de la Convención Constituyente, que de alguna manera fueron pavimentando el camino para que hoy día asuma la derecha”, afirmó.
Sobre los mecanismos de coordinación con los partidos políticos, Campos explicó que ese debate se abrirá tras el próximo Consejo Directivo Nacional de la CUT, aunque subrayó que el foco debe estar en la reconstrucción del tejido social. “Tenemos que establecer espacios de trabajo con organizaciones sociales que están en cierta crisis, pero que están levantando cabeza”, señaló.
Al referirse a la definición del PC como una “oposición constructiva”, Campos respaldó una postura crítica y no condescendiente frente al nuevo gobierno. “Ser constructivo no es ser condescendiente”, afirmó, subrayando que el apoyo o rechazo a las iniciativas del Ejecutivo dependerá de su impacto en los derechos laborales.
“Vamos a ser contributivos en la medida que se impulsen proyectos que favorezcan a las familias y a los trabajadores, y no lo seremos con aquellos que los afecten”, sostuvo, recalcando que la defensa de los derechos se ejerce “con movilización, activación digital y diálogo con las personas”.