Y el apagón, sin aclarar
Se fue el año 2025 y entramos en el 2026 sin saber aún que pasó con el apagón que dejó a España a oscuras el pasado 28 de abril. Ni se sabe, ni se sabrá, al menos mientras Pedro Sánchez esté instalado en el Gobierno. Y parece que eso va para largo. La verdad sí que es conocida, el problema es que no se quiere admitir, no vaya a ser que al Gobierno se le caiga el relato.
Cada vez son más los datos que demuestran lo que era voz pública desde el primer momento: que la caída a cero de la luz se debió a una descompensación en la red por un exceso de energía inestable (solar) y falta de energía estable (nuclear). Mereció la pena conocer la conversación entre el portavoz de una operadora eléctrica y otro de REE, antes del fiasco, cuando decía el operador que “ha habido un pico de tensiones”, a lo que le respondió REE que “lo que pasa es que apenas hay nuclear en el sistema. Es por el tema de la fotovoltaica: la solar entra y sale por precios y temas de ajustes”.
El Gobierno y REE no han querido reconocer lo que es una obviedad, pues sería motivo de dimisiones, amén de tener que hacer frente a indemnizaciones millonarias a particulares y, sobre todo, a empresas.
Ha pasado 2025 y no se ha esclarecido la verdad. Lo más probable es que nunca se sepa oficialmente que es lo que sucedió, pese a que a estas alturas todos (Gobierno, operadores y Red Eléctrica Española REE ) son perfectamente conscientes de ella