Reino Unido y Francia realizan con éxito ataques conjuntos contra una instalación del Estado Islámico en Siria
El Reino Unido y Francia llevaron a cabo ataques aéreos conjuntos contra una instalación subterránea del Estado Islámico en Siria, según informaron los ministerios de Defensa de ambos países. El objetivo era un complejo situado en una zona montañosa al norte de Palmira, identificado mediante análisis de inteligencia como un punto utilizado por el grupo para almacenar armas y explosivos.
Los ataques se realizaron durante la noche del sábado al domingo, en una operación coordinada que incluyó aviones de combate británicos Typhoon FGR4, apoyados por un avión cisterna Voyager, y aeronaves francesas cuya tipología no fue detallada públicamente. Según los comunicados oficiales, se emplearon bombas guiadas de precisión para destruir varios accesos a la red subterránea del complejo.
El Ministerio de Defensa británico señaló que la zona atacada estaba deshabitada, lo que reducía el riesgo de víctimas civiles. Las autoridades añadieron que la instalación había sido utilizada recientemente por células del Estado Islámico para almacenar material explosivo y armamento, en un momento en el que el grupo ha mostrado signos de actividad creciente en zonas desérticas del centro y este de Siria.
Una fuerte alianza entre ambos paises
La operación se enmarca en los esfuerzos continuados de Londres y París para contener la reactivación de células del EI en Siria, especialmente en áreas donde la presencia del grupo ha aumentado en los últimos meses. Informes de agencias internacionales indican que el Estado Islámico ha intensificado ataques esporádicos contra convoyes militares, infraestructuras y patrullas locales, aprovechando la complejidad del terreno y la limitada presencia de fuerzas regulares en regiones desérticas.
Las autoridades británicas destacaron que la operación fue posible gracias a un proceso de vigilancia prolongado, que permitió confirmar que el complejo seguía siendo utilizado por el grupo. Según los comunicados oficiales, la identificación del objetivo se basó en análisis de inteligencia, imágenes aéreas y seguimiento de actividad reciente en la zona.
Francia y el Reino Unido mantienen desde hace años una cooperación estrecha en operaciones contra el Estado Islámico, tanto en Siria como en Irak. Aunque el grupo perdió su control territorial en 2019, continúa operando mediante células dispersas que aprovechan zonas remotas para reorganizarse. Los gobiernos europeos han reiterado que seguirán realizando operaciones puntuales cuando existan indicios de actividad que pueda representar una amenaza regional o internacional.