Un exjugador del FC Barcelona confiesa vivir uno de los momentos más duros de su vida
El inicio de 2026 ha supuesto un golpe devastador para Riqui Puig, de 26 años. El excentrocampista del FC Barcelona, actualmente en Los Ángeles Galaxy, ha confirmado que deberá someterse a una nueva operación de rodilla, apenas un año después de romperse el ligamento cruzado anterior de la pierna izquierda.
La noticia llega cuando el futbolista llevaba doce meses centrado exclusivamente en su recuperación, con la esperanza de volver a competir esta temporada.
Puig explicó que fue durante una revisión médica cuando recibió el diagnóstico que nadie quiere escuchar: la plastia del ligamento no había evolucionado correctamente y era necesario volver a pasar por quirófano.
El jugador reconoció qu e el impacto emocional ha sido enorme y que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su carrera y de su vida personal.
Aun así, quiso enviar un mensaje de calma y esperanza a través de sus redes sociales. En un texto sincero, agradeció el apoyo recibido y confirmó que la intervención se había completado con éxito, algo que le permite mirar hacia adelante con más serenidad. “Después de todo lo vivido, encontrar las palabras no es fácil”, escribió, antes de asegurar que su objetivo ahora es volver a trabajar “con más ilusión, más hambre y más fuerza”.
El futbolista también dedicó unas palabras especiales a su entorno más cercano. Agradeció a su familia y amigos por acompañarlo en un proceso tan largo y exigente, y tuvo un reconocimiento particular para el LA Galaxy, club que, según dijo, lo ha cuidado y apoyado en cada etapa de su recuperación. Puig aseguró que cada mensaje y cada muestra de cariño recibida en los últimos días han sido fundamentales para mantener el ánimo.
La posibilidad de encadenar un segundo año en blanco es un escenario duro para cualquier deportista, pero especialmente para un jugador que había convertido su rehabilitación en una prioridad absoluta.
Aun así, Puig insiste en que su intención es regresar más fuerte y reencontrarse con la versión de sí mismo que enamoró en su etapa formativa en el FC Barcelona. “Espero volver pronto, mejor que nunca”, concluyó, dejando claro que su motivación sigue intacta pese al revés médico.
Su futuro inmediato dependerá de la evolución de esta nueva operación, pero su mensaje deja entrever que no piensa rendirse.