Las Operaciones Especiales del Ejército prueban un nuevo aliado silencioso en sus misiones más delicadas
La evolución tecnológica aplicada al ámbito militar ha permitido que capacidades que hace pocos años parecían experimentales formen hoy parte del equipamiento habitual de unidades altamente especializadas. En el caso de las Operaciones Especiales españolas, esta transformación se materializa en la adopción progresiva de pequeños robots terrestres concebidos como una herramienta más del combatiente.
Estos sistemas han sido evaluados recientemente en maniobras como el ejercicio SOFEX-25, donde los equipos operativos han podido comprobar su utilidad en escenarios realistas. El objetivo es claro: obtener información en tiempo real, minimizar la exposición directa del personal y mejorar la toma de decisiones en situaciones críticas.
Robots terrestres como parte del equipo individual
Una de las principales novedades de estos sistemas es su concepto de empleo. No se trata de plataformas voluminosas ni de medios que requieran despliegues complejos. Los operadores pueden transportarlos en arneses de pernera o en mochilas compactas, del mismo modo que cualquier otro elemento de su equipo personal.
Este enfoque permite que el robot sea desplegado de forma inmediata cuando la situación lo exige. Un operador específicamente adiestrado asume su control mediante un mando compacto, dirigiéndolo hacia puntos de interés donde la observación directa supondría un riesgo elevado.
Obtención de inteligencia en tiempo real
El núcleo de estos sistemas es su capacidad de vigilancia. Equipados con cámaras y sensores, los robots transmiten imágenes precisas en tiempo real, facilitando la elaboración de inteligencia táctica sobre accesos, interiores de edificaciones o zonas ocultas.
Esta información permite a los mandos ajustar sus decisiones con mayor precisión, planificar movimientos y reducir la incertidumbre en entornos urbanos o en terrenos complejos.
El robot terrestre 4x4 Sky-Hero
Entre los sistemas evaluados destaca el robot terrestre 4x4 Sky-Hero, una solución de pequeño tamaño diseñada específicamente para misiones tácticas. Este modelo ya ha sido adquirido por el Grupo Especial de Intervención de los Mossos d’Esquadra, lo que refuerza su validación operativa en entornos reales.
Su diseño compacto facilita el transporte y el despliegue rápido. Cuenta con cuatro ruedas de grandes dimensiones impulsadas por motores eléctricos alimentados por baterías, una configuración que le permite operar tanto en escenarios urbanos como en zonas de terreno irregular durante recorridos limitados.
Movilidad y discreción operativa
El sistema ha sido concebido para operar de forma silenciosa, un factor clave en misiones de reconocimiento especial o acciones directas donde la discreción resulta determinante. Su tracción 4x4 le permite superar pequeños obstáculos y adaptarse a superficies variadas sin comprometer la estabilidad.
La combinación de movilidad, bajo perfil y control remoto lo convierte en una herramienta idónea para inspeccionar áreas antes de la entrada de los operadores.
::contentReference[oaicite:1]{index=1}Un sistema integrado y modular
El concepto Sky-Hero va más allá del robot terrestre. La solución, desarrollada por la compañía Axon, integra distintos módulos dentro de un mismo ecosistema. Entre ellos se incluyen plataformas aéreas tipo UAS y módulos de vigilancia acoplables a bastones telescópicos, pensados para observar zonas elevadas o interiores desde ventanas.
Todos estos elementos pueden transportarse en una mochila compacta, permitiendo al equipo seleccionar en cada misión el recurso más adecuado según el entorno y los objetivos.
Diseño europeo orientado a fuerzas especiales
Estos robots han sido diseñados y fabricados en Europa atendiendo a las necesidades específicas de unidades de Operaciones Especiales. La prioridad es ofrecer sistemas robustos, fáciles de operar y plenamente integrables en la dinámica de los equipos tácticos.
El control se realiza mediante un mando portátil que permite maniobrar el robot con precisión, gestionar la transmisión de imágenes y coordinar su empleo con el resto del equipo sobre el terreno.
Una capacidad en proceso de consolidación
Aunque algunos de estos sistemas se encuentran todavía en fase de evaluación de cara a futuras adquisiciones, su presencia en ejercicios y su adopción por unidades policiales especializadas confirman una tendencia clara. La robótica terrestre empieza a consolidarse como un multiplicador de capacidades para las Operaciones Especiales.
La posibilidad de llevar estos robots como un elemento más del equipo personal refuerza la autonomía de los operadores y reduce de forma significativa los riesgos inherentes a misiones de alto valor, marcando un nuevo estándar en la forma de operar de las unidades más especializadas del Ejército español.