La herida invisible del rumor
Las calumnias no siempre nacen del error. A veces nacen del miedo, de la frustración o de verse acorralado. Cuando algunas personas sienten que pierden el control, que la verdad no les favorece o que ya no pueden sostener su relato, recurren a una de las formas más rastreras y viles de ataques, desacreditar al otro como persona, haciéndole creer a los demás que “no está bien de la cabeza”.