El error que casi todos cometemos con el aceite de oliva en casa, según un experto: “La etiqueta no te lo dice”
El productor y catador Jerónimo Palacios, cofundador de Molino & Cata, ha lanzado una advertencia que desmonta uno de los hábitos más extendidos en los hogares: usar una aceitera para el aceite de oliva virgen extra. Según explica, es “la manera más fácil de estropearlo”, porque el aceite se oxida con rapidez cuando pasa demasiado tiempo en un recipiente abierto o semivacío.
La exposición al aire y a la luz es el gran enemigo del aceite de oliva virgen extra, y los especialistas recomiendan conservarlo en envases opacos y en espacios frescos y oscuros
Palacios detalla que una aceitera de cuarto de litro puede durar un mes en una cocina doméstica, y que ese tiempo es más que suficiente para que el aceite pierda frescura y empiece a enranciarse. El motivo es sencillo: el aceite es una grasa que reacciona con el aire, y cada vez que el recipiente se vacía un poco, el espacio libre se llena de oxígeno que acelera la oxidación.
A esto se suma otro enemigo silencioso: la luz, que altera el color y la calidad del producto. El experto lo demuestra comparando dos botellas de la misma marca: una expuesta a la luz, amarillenta; otra recién sacada de una caja, de un verde intenso.
Por eso insiste en que la mejor forma de conservar el aceite es guardarlo en un espacio oscuro, seco y estable, lejos de fuentes de calor. Y si no queda más remedio que usar una aceitera, recomienda evitar por completo las transparentes y optar por recipientes opacos, de gres o materiales que protejan el contenido.
También subraya que nunca debe rellenarse una aceitera sin lavarla antes, porque los restos viejos aceleran el deterioro del aceite nuevo.
Las cooperativas y productores coinciden en este diagnóstico: el calor, la luz y el oxígeno son los tres factores que más dañan un virgen extra.
Sin embargo, como recuerda Palacios, ninguna etiqueta advierte de esto con claridad, y por eso tantos consumidores creen que el problema está en el aceite… cuando en realidad está en cómo lo guardan.