El corredor Bioceánico: una prioridad nacional
El Gobierno boliviano debe situar entre sus máximas prioridades la incorporación efectiva del país al Corredor Bioceánico que conectará los océanos Pacífico y Atlántico. En un contexto internacional cada vez más competitivo, la logística se ha convertido en un factor clave para el desarrollo económico, la atracción de inversiones y la generación de empleo. Por ello, es indispensable ofrecer garantías claras y sostenidas de libre tránsito, evitando interrupciones que afecten la salida y llegada de mercaderías y fortaleciendo la credibilidad del país como socio logístico regional.
Consulte también: La Paz, retos de gobernabilidad y planificación
A inicios de este mes, el gobernador de Oruro, Jhonny Vedia Rodríguez, anunció que, de cumplirse los plazos previstos, en 2028 se inaugurará el Corredor Bioceánico que vinculará a Chile, Perú, Bolivia y Brasil, atravesando Oruro, Cochabamba y Beni. La autoridad destacó la necesidad de concienciar a la población para evitar bloqueos que perjudiquen la confianza de comerciantes, transportistas e inversionistas.
Actualmente, la carga brasileña con destino a China que sale por el Atlántico puede tardar cerca de cuatro meses. Con el corredor operativo atravesando Bolivia, ese tiempo podría reducirse a unos 40 días, generando una ventaja logística significativa y una reducción sustancial de costos, con impacto positivo para toda la región.
Bolivia, además, no parte de cero en materia de acceso a los mercados internacionales. El país está conectado a través de varios puertos fluviales que le permiten proyectarse hacia el océano Atlántico. En ese marco, la Hidrovía Paraguay–Paraná se consolida como una vía estratégica, al ofrecer una salida soberana al Atlántico mediante un recorrido navegable de aproximadamente 3.200 kilómetros, con el Puerto Busch, sobre el río Paraguay, como punto clave de articulación logística.
Las cifras confirman que esta hidrovía es una alternativa relevante para el comercio exterior boliviano. El sistema portuario nacional, integrado por Puerto Busch y por los puertos de Puerto Aguirre, Puerto Jennefer y Puerto Gravetal, ubicados sobre el Canal Tamengo, constituye un soporte logístico fundamental que refuerza la posición del país en la red de transporte regional. No obstante, su aprovechamiento pleno exige inversiones, modernización de infraestructura y reglas claras que garanticen el libre tránsito y la previsibilidad operativa.
El sector empresarial ha señalado que Bolivia es un actor clave para el éxito del corredor bioceánico. Sin embargo, para integrarse plenamente, es imprescindible avanzar en acuerdos internacionales, fortalecer la seguridad jurídica y consolidar una política de Estado que evite quedar marginados frente a rutas alternativas que ya evalúan países vecinos.
China, con más de 1.400 millones de habitantes, es uno de los mercados más grandes y estables del mundo. Bolivia debe posicionarse como proveedor confiable, garantizando calidad, puntualidad y continuidad logística. Un solo bloqueo puede bastar para dejar al país fuera de proyectos estratégicos de largo plazo.
Bolivia enfrenta una decisión histórica: consolidarse como eje logístico regional o quedar relegada. Para ello, se requiere diplomacia activa, articulación público-privada eficaz y marcos normativos que aseguren la continuidad del tránsito y la integración efectiva del país al corredor bioceánico.
(*) Rolando Kempff Bacigalupo es presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP)
The post El corredor Bioceánico: una prioridad nacional appeared first on La Razón.