El actual presidente de Uganda gana las elecciones mientras que su oponente condena un "resultado falso"
Yoweri Museveni ha ganado las elecciones en Uganda y obtenido su séptimo mandato con más del 70 % de los votos, según anunciaron las autoridades electorales estatales, en un contexto marcado por un apagón de internet y denuncias de fraude por parte de la oposición.
Su principal rival, el músico y político Bobi Wine, calificó los resultados de “falsos” y afirmó que miembros del personal electoral fueron secuestrados, entre otras irregularidades. También hizo un llamamiento a protestas pacíficas para presionar a las autoridades a publicar lo que describió como los “resultados legítimos”. Wine aseguró que tuvo que huir de su domicilio para evitar ser detenido, después de que fuerzas de seguridad irrumpieran en su casa el viernes. Su partido había afirmado previamente que había sido trasladado en un helicóptero militar.
“Anoche fue muy difícil en nuestra casa… el ejército y la policía nos asaltaron. Cortaron la electricidad y desconectaron algunas de nuestras cámaras de seguridad”, escribió en X. En un comunicado anterior, la policía ugandesa negó que Wine hubiera sido arrestado, aunque reconoció que restringía el acceso a la zona para evitar disturbios.
Según señaló The Guardian, entre las irregularidades denunciadas figura el fallo de las máquinas biométricas de identificación de votantes, lo que retrasó la votación en varias ciudades, bastiones importantes de la oposición. Activistas prodemocracia habían exigido el uso de estos dispositivos para evitar acusaciones de fraude o manipulación. Ante los fallos técnicos, los funcionarios electorales recurrieron a listas manuales de votantes, un procedimiento que, según Wine, permitió un “masivo relleno de urnas” y favoreció al partido gobernante. Museveni defendió públicamente el uso del registro manual.
La jornada electoral continuó sin problemas graves
Pese al apagón de internet y a las denuncias de fraude, la jornada electoral transcurrió en gran medida sin incidentes graves, salvo un enfrentamiento entre la policía y la oposición en el centro del país. Según la versión oficial, siete personas murieron y tres resultaron heridas después de que los agentes dispararan en defensa propia contra “matones” opositores. Esta versión fue rechazada por el diputado Muwanga Kivumbi, quien aseguró que las fuerzas de seguridad mataron a diez personas en su vivienda.
Uganda está catalogada como “no libre” por la organización Freedom House, que señala que, aunque el país celebra elecciones periódicas, estas no se consideran creíbles. Museveni, de 81 años, lleva cuatro décadas en el poder, lo que lo convierte en uno de los líderes no monárquicos con más tiempo en el cargo en el mundo.
El país no ha experimentado una transición pacífica de poder desde su independencia del Reino Unido hace seis décadas. Museveni ha modificado la legislación para mantenerse en el cargo, eliminando los límites de mandato y de edad establecidos en la constitución, y ha encarcelado a opositores políticos.
Durante su mandato, Uganda ha vivido un periodo de estabilidad con crecimiento económico, con previsiones de expansión para el próximo año. Wine, que llevaba chaleco antibalas y casco por temor a un ataque, denunció que las fuerzas de seguridad lo acosaron a él y a sus seguidores, incluso mediante el uso de gas lacrimógeno.