La jubilación reversible no convence para salvar el sistema de pensiones
La propuesta de implantar la jubilación reversible, que permitiría a los pensionistas volver de forma voluntaria al mercado laboral a cambio de incentivos económicos, se ha convertido en una de las medidas laborales que más escepticismo despierta entre los trabajadores españoles. Así lo refleja el último informe de Actualidad de InfoJobs, elaborado a partir de una encuesta realizada a finales de 2025. Según el estudio, la jubilación reversible es la medida que mayor percepción de insuficiencia genera de forma generalizada. Un 34% de los trabajadores considera que no será eficaz para reforzar el sistema de pensiones, mientras que solo un 25% cree que puede ser suficiente para cumplir ese objetivo. El dato más revelador es, sin embargo, el elevado porcentaje de posiciones intermedias: un 41% se declara neutral, lo que apunta a una actitud de cautela y a la falta de confianza en que esta fórmula tenga un impacto real a corto o medio plazo. A diferencia de otras iniciativas, las dudas sobre la jubilación reversible son transversales. El informe no detecta diferencias significativas ni por edad ni por género, lo que indica que el escepticismo se extiende tanto entre trabajadores jóvenes como entre aquellos más próximos a la jubilación. La percepción mayoritaria es que, aunque la medida puede aliviar parcialmente el sistema, difícilmente resolverá los problemas estructurales de sostenibilidad de las pensiones. Este patrón se repite en otras políticas orientadas a sostener el sistema, aunque con matices importantes cuando el foco se traslada al salario mínimo interprofesional (SMI), una de las decisiones más sensibles para el poder adquisitivo de los trabajadores. La subida del SMI prevista para 2026, planteada por el Ministerio de Trabajo con un incremento del 3,1%, desde los 1.184 euros brutos mensuales actuales hasta los 1.221 euros en catorce pagas y sin tributación en el IRPF, tampoco logra un consenso claro. El objetivo declarado de la medida es proteger el poder adquisitivo frente al aumento del coste de la vida, pero la encuesta de InfoJobs muestra una población dividida casi en tercios: el 34% considera que la subida es suficiente, el 32% la ve insuficiente y otro 34% adopta una posición neutral. Las diferencias se acentúan cuando se analizan los datos por nivel de ingresos. Entre los trabajadores con salarios más bajos, la percepción crítica es claramente mayor. En este grupo, el 43% considera insuficiente la subida del SMI, frente a un 31% que la ve suficiente. A medida que aumentan los ingresos, mejora la valoración positiva y se reduce el peso de las opiniones negativas, lo que refleja que quienes se encuentran en una situación económica más vulnerable perciben con mayor intensidad la presión del encarecimiento del coste de la vida.Más pobres
Este contexto ayuda a explicar la falta de consenso. Según otros estudios de InfoJobs, al menos uno de cada tres trabajadores afirma haber perdido poder adquisitivo en los dos últimos años, un dato que refuerza la sensación de que las subidas salariales, aunque necesarias, pueden no ser suficientes para compensar la inflación acumulada.
Frente a estas medidas más controvertidas, el informe muestra un respaldo mucho mayor a aquellas iniciativas que impactan directamente en la conciliación, la salud y el bienestar de los trabajadores.
La ampliación del permiso por fallecimiento de un familiar, que pasaría de dos días a diez días hábiles, junto con la creación de nuevos permisos retribuidos de hasta quince días para el cuidado de convivientes o familiares, es considerada suficiente por el 50% de la población ocupada. Solo un 19% la percibe como insuficiente, mientras que el 31% mantiene una posición neutral, lo que convierte a esta propuesta en la mejor valorada del conjunto del estudio.
También obtiene una valoración positiva la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para incluir una evaluación más detallada de los riesgos emocionales y psicosociales en el trabajo. El 40% de los trabajadores cree que esta medida sería suficiente para prevenir problemas de salud mental en el ámbito laboral, frente a un 24% que la considera insuficiente. De nuevo, destaca el peso de la cautela: un 36% no se posiciona claramente. La percepción favorable es mayor entre las mujeres, que muestran una sensibilidad más alta hacia este tipo de políticas.
Estatuto del Becario
Otras iniciativas, como la transparencia salarial -la obligación de informar sobre la banda salarial y prohibición de preguntar por el sueldo anterior-, reciben un apoyo moderado. El 36% de los trabajadores considera que esta medida es suficiente para garantizar la igualdad salarial, mientras que un 20% la ve insuficiente y un significativo 44% se mantiene neutral. Los jóvenes valoran esta medida de forma más positiva, especialmente en el tramo de 16 a 24 años, y el apoyo es mayor en territorios como el País Vasco, Madrid y Cataluña.
Una tendencia similar se observa en la valoración del Estatuto del Becario, diseñado para garantizar el carácter formativo de las prácticas y evitar abusos. El 35% lo considera suficiente, frente a un 24% que lo ve insuficiente y un 41% que adopta una postura neutral, con mayor respaldo entre los menores de 35 años.