Actriz peruana Jimena Lindo admite temor por deporte extremo que practica su hijo de 16 años: “No le puedo decir que lo deje”
Jimena Lindo, una de las actrices más sólidas y queridas de la televisión peruana, atraviesa un momento clave en su carrera. Reconocida recientemente por su papel de Catalina Navarro en la novela ‘Eres mi sangre’, de América TV, la intérprete, con más de 25 años de trayectoria en series, telenovelas, teatro y cine, reflexiona sobre su presente profesional en una etapa de madurez personal y artística, además compagina su labor con la crianza de su hijo Aarón Neuman.
La actriz, que participó en producciones como ‘Colorina’, Lalola’, ‘Los exitosos Gómez’, ‘El evangelio de la carne’, habló con La República, donde contó que continúa apostando por el teatro, la formación actoral y proyectos propios, consolidándose como una figura vigente en la escena artística nacional.
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— El 2025, en lo laboral, ¿Cómo sientes que te ha ido?
—Ha sido un año clave y muy transformador para mí. Interpreté personajes importantes, como Catalina Navarro en Eres mi sangre y mi trabajo en la obra teatral ‘Buenas Personas’, que acabo de terminar. Siento que esta etapa la he vivido con más calma, alegría y madurez. Además, lancé por primera vez mis propios talleres de actuación, algo que postergué durante años, y relancé mi proyecto personal ‘Grandes Maestros’, un homenaje en vida a grandes referentes de la actuación. Todo eso ha marcado un antes y un después en mi vida profesional.
— ¿Cómo está tu hijo, Aarón Neuman?
—Está grande. Tiene 16 años, es deportista. Académicamente, es muy bueno. Me he sacado la lotería. Estoy súper agradecida por el hijo que me ha tocado
— ¿Qué le gustaría estudiar?
—Él no tiene lo que yo tuve, que era una vocación desde muy niña y que nunca se me diluyó. Yo siempre quise ser actriz. A él le apasiona el deporte, especialmente el downhill de bicicleta de montaña. Sí le interesa estudiar algo como negocios internacionales y finanzas, que es lo que realmente le atrae, por ahí transita su interés.
¿Lo apoyarías si en caso decida dedicarse profesionalmente al deporte?
—Lo apoyo en todo, O sea, yo me hubiera esperado de mi hijo cualquier cosa, hasta que fuera actor, ¿no? Pero nunca que fuera deportista. No es que yo no haga deporte, no tiene nada que ver con eso, pero el tomarse tan en serio el deporte... O sea, mi hijo se levanta a las cinco de la mañana y se va a entrenar al morro solar y de ahí se va al colegio, ¿no? Y él lo hace solo, no es que yo lo llevo ni nada, es alucinante, la disciplina que tiene es increíble. Eso sí para mí ha sido como una revelación muy rara, ¿no? Que de verdad tanto te gusta el deporte. Debe ser como cuando yo le dije a mi papá que quería ser actriz.
— Es un deporte de mucho riesgo, ¿te preocupa?
—Muchísimo, no lo voy a negar. He visto a amigos suyos caerse. Yo con los ovarios los tengo en la garganta en cada competencia, pero a la vez pienso, ¿Qué le puedo decir? ‘déjalo’ No le puedo decir eso porque lo reprimiría. Entonces, mejor lo acompaño, asegurarme de que este bien protegido con sus implementos, antes que prohibirle algo que le hace tan bien.
— ¿Cómo es tu experiencia enseñando actuación?
—Curiosamente, aunque no soy muy paciente en mi vida personal, mis alumnos siempre me dicen que soy una profesora muy zen. Para mí, enseñar es acompañar procesos. Me apasiona ver crecer a mis alumnos en un espacio donde se sientan contenidos y seguros. La paciencia y la pasión son claves en mis talleres, porque amo profundamente la actuación y eso se transmite.
— ¿Qué buscas compartir en tus talleres?
—Todo lo que me ha servido en mi carrera. No creo en guardar secretos. Mi consigna es compartir herramientas, técnicas y experiencias, tanto con actores como con personas que no buscan dedicarse a la actuación, pero sí fortalecer su confianza, presencia y comunicación.
— Si alguien quiere ser actor, ¿qué consejo le darías?
—No hay una fórmula única. Pero sí creo que la paciencia con uno mismo es fundamental. Esta es una carrera difícil, más aún en un país con poca producción. Hay que aprender a fracasar, aceptar los “no”, levantarse siempre y tener disciplina y una buena actitud. Esos son pilares básicos.
— ¿A ti te han dicho que no alguna vez?
—Muchas veces. También he tenido trabajos que no salieron como esperaba. Es una carrera muy expuesta a la crítica y hay que aprender a no dejarse afectar ni por lo bueno ni por lo malo. La experiencia te da herramientas y ética de trabajo, pero no te garantiza nada.
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— ¿Tienes proyectos confirmados para el 2026?
—Por ahora, mis talleres y Grandes Maestros. Hay algunas propuestas teatrales en evaluación, pero nada cerrado en televisión. Estoy tranquila, sin ansiedad, siempre ocupada creando, enseñando o estudiando.
— Desde tu mirada, ¿cuál fue la mejor película peruana que viste en el 2025?
— ‘Story Love’, de Benjadoes. Me pareció fresca, original y con un lenguaje cinematográfico interesante. Salí del cine muy contenta. Ver a gente joven apostando por propuestas distintas me da esperanza.
— ¿Qué opinas de Locos de Amor 4, considerando que participaste en la primera entrega? ¿Crees que era necesario seguir sacando más secuelas?
—Yo feliz de que existan Locos de Amor hasta la número 80. Son películas independientes entre sí y el formato musical me encanta. Nunca sentí que se estirara la historia.
—¿Si alguien quiere estar en tus clases de actuación, qué debe hacer?
—Claro. Estamos lanzando talleres para niños, adolescentes y adultos. Los de niños los dictará Montserrat Brugué y los de adolescentes y adultos estarán a mi cargo. Empezamos el 5 de enero. Son talleres para actores y no actores. El contacto es el 968 205 747 (WhatsApp). No hay límite de edad en adultos. Estoy muy entusiasmada de seguir compartiendo este camino.