Un premio como amenaza a la paz mundial
Hace ya un siglo, el escritor Sinclair Lewis advirtió de los peligros de un premio cuando rechazó el Pulitzer de 1926, generando revuelo en el ambiente periodístico. Uno de los motivos alegados por el escritor nacido en Minnesota, que cuatro años más tarde aceptaría el Premio Nobel de Literatura, fue que el Premio condicionaba que la obra galardonada debía representar “la atmósfera sana de la vida estadounidense”.