Von der Leyen y Macron reivindican en Davos la autonomía europea ante el desafío de Trump
Las pretensiones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre Groenlandia y su discurso arancelario acapararon la segunda jornada del Foro de Davos, poniendo a prueba el "espíritu de diálogo" con el que la organización ha bautizado la edición de este año. Tanto la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, como el presidente francés, Emmanuel Macron, marcaron este martes límites, perfilando una estrategia de independencia europea ante la inminente llegada de Trump a la cumbre.
Trump ha intensificado en los últimos días su ofensiva para tomar el control de Groenlandia bajo la amenaza de imponer aranceles adicionales del 10 % a Francia, Alemania, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Países Bajos, países que enviaron contingentes militares para reforzar la defensa de la isla. Ante este discurso confrontativo, la jefa del Ejecutivo comunitario respondió a los gravámenes propuestos como "un error, especialmente entre aliados históricos". Von der Leyen aprovechó para poner en duda la fiabilidad de la actual administración estadounidense recordando el pacto comercial alcanzado el pasado mes de julio: “Un acuerdo es un acuerdo. Cuando los amigos se dan la mano, debe significar algo”.
El discurso de Von der Leyen sirvió como hoja de ruta hacia lo que denominó "una nueva forma de independencia europea". Subrayó que los actuales "choques geopolíticos" obligan a la UE a fortalecer sus propias redes internacionales. En este sentido, se refirió al acuerdo con Mercosur, que "envía un mensaje poderoso al mundo: que elegimos el comercio justo frente a los aranceles, la asociación frente al aislamiento", aseguró.
La respuesta europea
La presidenta defendió la importancia de Estados Unidos como aliado, advirtiendo que cualquier intento de forzar una "espiral descendente" en las relaciones solo beneficiará a los adversarios comunes. No obstante, dejó claro que si Estados Unidos decide seguir adelante con sus amenazas sobre Groenlandia, la respuesta de Bruselas será "inquebrantable, unida y proporcional".
Von der Leyen puso en valor la soberanía e integridad del territorio groenlandés y aseguró que se está "trabajando en un enorme impulso de inversión europea en Groenlandia (...) para ver cómo podemos apoyar aún más la economía local y las infraestructuras". "Cuando se trata de la seguridad de la región ártica, Europa está plenamente comprometida y compartimos los objetivos de Estados Unidos en este ámbito", dijo. Puso como ejemplo la venta por parte de Finlandia de rompehielos a Estados Unidos, lo que, aseguró, demuestra que "nuestros miembros del norte de la OTAN cuentan con fuerzas preparadas para el Ártico".
Los líderes de los Veintisiete se citarán este jueves en una carrera contrarreloj para evitar una guerra comercial con Estados Unidos. La diplomacia europea intentará trazar una estrategia para persuadir a Trump a cambio de una mayor cooperación en el Ártico.
Al igual que la alemana, Macron, respondió al mandatario estadounidense con un alegato en favor de la soberanía europea. Tras la amenaza de Trump de imponer aranceles del 200 % al vino y al champán franceses como represalia por su apoyo a Dinamarca en la crisis de Groenlandia, el francés defendió "el respeto por encima de los matones" y "el Estado de derecho por encima de la brutalidad". Macron instó a los líderes mundiales a no aceptar un orden dictado por "quienes pretenden tener la voz o el garrote más fuerte", calificando de "neocolonial" el uso de presiones comerciales para obtener ventajas territoriales. Además, añadió que no tenía planes de prolongar su estancia en Davos hasta la llegada de Trump a la localidad alpina suiza.
La ley del más fuerte
Ante lo que describió como la "ley del más fuerte", Macron llamó al bloque comunitario a abandonar la pasividad y activar, de ser necesario, su mecanismo anticoerción comercial: "Europa dispone de herramientas muy poderosas y debemos utilizarlas cuando no se nos respeta ni se respetan las reglas del juego". Este mecanismo, diseñado a finales de 2023 pero aún inédito, permitiría a la UE bloquear inversiones y limitar el acceso a mercados públicos frente a países que utilicen la economía como arma política. Macron evitó pronunciarse al ser preguntado por si Trump sigue siendo un aliado, pero reafirmó su compromiso con una Europa capaz de “defender el multilateralismo".
Trump regresará al Foro de Davos seis años después de su último discurso en 2020 y tras unas últimas horas en las que las provocaciones por redes sociales se han multiplicado: desde la filtración de mensajes privados de Macron y del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y burlas hacia el Reino Unido y Francia, hasta la publicación de una imagen generada con Inteligencia Artificial de una bandera estadounidense plantada en Groenlandia con el lema "Est. 2026".