Misiles, minería y aranceles cancelados: Detalles del acuerdo de Trump con la OTAN por Groenlandia
El acuerdo que persuadió al presidente Donald Trump a desactivar una crisis creciente en Groenlandia allana el camino para que la OTAN refuerce la seguridad en la región del Ártico y evite cualquier amenaza de Rusia o China.
El “marco” citado por Trump después de su reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el miércoles por la noche implica el estacionamiento de misiles estadounidenses, derechos mineros destinados a mantener alejados los intereses chinos y una presencia reforzada de la OTAN, según un funcionario europeo informado sobre las conversaciones.
El pacto, sellado poco después de la llegada de Trump el miércoles al centro turístico suizo, también depende de que el líder estadounidense cumpla su promesa de no imponer aranceles a las naciones europeas, según declaró el funcionario bajo condición de anonimato, ya que las conversaciones se mantienen a puerta cerrada.
Por ahora, reduce la amenaza más grave a la alianza transatlántica desde la fundación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) tras la Segunda Guerra Mundial.
“Cuando se trata de la protección del Ártico, con prioridad en Groenlandia, tenemos que dedicar más energía, más tiempo, más atención a esto porque sabemos que las rutas marítimas se están abriendo”, dijo el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, al editor en jefe de Bloomberg News, John Micklethwait, en una entrevista en Davos.
¿Qué acordó la OTAN con Trump sobre Groenlandia?
No estaba sobre la mesa el tema de la soberanía, un claro avance en las semanas transcurridas desde que Trump —alarmando cada vez más a los líderes europeos— hizo reiteradas y dramáticas afirmaciones sobre Groenlandia, un territorio semiautónomo de Dinamarca, aliado de la OTAN.
“No entramos en detalles en absoluto”, dijo Rutte. Tampoco se trató el tema de un aumento de la presencia de tropas estadounidenses, aunque el gobierno danés se ha mostrado “totalmente abierto” a tal escenario, añadió Rutte.
Aunque Trump se mostró entusiasmado con las perspectivas de un acuerdo, los líderes solo tienen un bosquejo de lo que debería incluir el acuerdo final, y todavía queda mucho trabajo por hacer.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, enfatizó esto en una entrevista con medios daneses, donde subrayó que Rutte no tiene mandato para negociar en nombre de su país y reforzó su posición de que ceder territorio a los EU no es negociable.
“Necesitamos encontrar un camino que respete el derecho internacional y la soberanía”, dijo Frederiksen a DR y TV2.
Más allá de los puntos principales sobre la seguridad del Ártico y la defensa de Groenlandia, el formato del marco —y en qué medida se llegó a un acuerdo— siguió siendo difícil de concretar.
El acuerdo entre Trump y Dinamarca ya se había hablado
Algunos elementos de lo discutido en Davos ya estaban sobre la mesa. Se asemejaban a lo que se logró la semana pasada en Washington, cuando una delegación danesa se reunió con el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, según personas familiarizadas con las conversaciones. Esto implicó un grupo de trabajo para abordar las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos.
Los aliados europeos de la OTAN también presentaron una propuesta para una actividad liderada por la alianza, centrada en el Ártico y Groenlandia.
Otro elemento del acuerdo implica la renovación de un acuerdo de 1951 que otorga al ejército estadounidense un amplio margen de maniobra para defender Groenlandia en el contexto de la OTAN, según las fuentes.
Trump dijo a Fox Business que se están negociando los términos del acuerdo, “pero, esencialmente, es acceso total”.
“No hay fin, no hay límite de tiempo”, dijo Trump. “Estamos consiguiendo todo lo que queremos sin coste alguno”.
Al preguntársele si Estados Unidos finalmente adquiriría Groenlandia, respondió: «Es posible. Pero mientras tanto, estamos consiguiendo todo lo que queríamos: seguridad total».
¿Por qué Trump tiene interés en Groenlandia y el Ártico?
El territorio helado —la isla más grande del mundo— se ha vuelto crucial para los intereses de la alianza en el Ártico, ya que el deshielo ha abierto rutas marítimas en el extremo norte que podrían brindar a los adversarios una ruta directa hacia el Atlántico.
Trump había presentado su reclamación como una forma de defender a Estados Unidos ante amenazas, un punto estratégico que los líderes de la OTAN han reiterado.
A su llegada, Trump se dirigió a los participantes del Foro Económico Mundial para reiterar su exigencia de que Dinamarca entregue Groenlandia y reiteró sus amenazas de imponer sanciones a partir del mes próximo a ocho países europeos que enviaron personal militar a territorio danés.
Aun así, suavizó un poco su postura al descartar el uso de la fuerza y solicitar conversaciones sobre una “adquisición”.
La retórica del presidente estadounidense ha sido especialmente sentida por los propios groenlandeses, alimentando el miedo y endureciendo la oposición de los isleños a Estados Unidos. El primer ministro del territorio, Jens-Frederik Nielsen, instó esta semana a los habitantes a comenzar a prepararse para una posible invasión militar, aunque esta fuera poco probable.
La reacción amenaza con complicar cualquier esfuerzo de Copenhague para persuadir al gobierno de Groenlandia a aceptar un acuerdo que amplíe la presencia militar estadounidense, dijo un alto legislador danés.