"Ni un ápice de humanidad": conmoción en Reino Unido con la historia de un padre multado cuando visitaba a su hija al borde de la muerte
El doctor Brian Farrington, de 89 años, recibió una multa de aparcamiento mientras acompañaba a su hija en sus últimos días de vida. El incidente ha reabierto el debate en Reino Unido sobre la falta de flexibilidad de algunos servicios municipales.
La sanción se produjo en mayo de 2024 durante una visita a un centro oncológico de Manchester, donde su hija Joanne, de 55 años, estaba siendo tratada por un cáncer de ovario en fase IV.
La falta de flexibilidad, en el centro del debate
La familia viajaba cada día desde St Helens, en Merseyside, y aquel día el matrimonio (él y su esposa Joyce, con discapacidad visual reconocida) había estado ultimando detalles funerarios y legales, incluido el testamento de su hija. Ante la falta de plazas libres, Farrington estacionó en una zona de doble línea amarilla, prohibida en Reino Unido.
El Ayuntamiento de Manchester, gobernado por el Partido Laborista, rechazó en un primer momento anular la multa pese a las circunstancias. En una carta remitida al consistorio, Farrington cuestionó la falta de flexibilidad del ayuntamiento y llegó a describir la decisión como “moralmente en bancarrota”, afirmación que también trasladó a la BBC. La multa ascendía a unos 40 euros (35 libras).
La repercusión del caso llevó finalmente al Ayuntamiento a revisar la decisión y reembolsar el importe, gesto que Farrington anunció que destinaría al propio centro hospitalario. “No se trata del dinero, se trata de principios”, señaló.
El episodio llega en un momento en el que otros casos han generado críticas sobre la aplicación estricta de las normas de tráfico y estacionamiento en Reino Unido. En Londres, el Ayuntamiento de Croydon anuló recientemente una multa después de que un artista denunciara en redes que se había pintado una plaza para personas con discapacidad alrededor de su coche legalmente estacionado para poder sancionarlo.