Lasse Rouhiainen: "En EE UU se producirán manifestaciones masivas contra la IA"
¿Por qué existe el riesgo de que la IA nos domine?
El título del libro es, en parte, una llamada de atención. Es como un «nivel uno» que todo ciudadano debería conocer. Igual que necesitas saber de impuestos o de leyes porque la sociedad funciona con ellos, ahora aparece algo nuevo que no es solo tecnología: es una infraestructura invisible que impacta en todo —en tus relaciones, en tu trabajo, en tus hijos, en absolutamente todo—. El problema es que la gente no lo sabe. Habrá personas a las que la IA ya esté dominando. Habrá mucha gente que se quedará en paro, y tendremos que aceptarlo, pero también ser proactivos y buscar soluciones.
¿Qué deberíamos hacer?
No es momento de ser víctimas del futuro, sino arquitectos del futuro. El problema es que la sociedad y el Estado no están ofreciendo mecanismos adecuados. Por ejemplo, ser autónomo hoy en día es extremadamente complicado. Un amigo mío dice que no somos autónomos, sino «automonos». En países como Alemania, los impuestos se pagan de forma progresiva y el sistema acompaña más. Aquí no existen esos mecanismos, y eso es grave, porque miles y miles de personas van a ser despedidas. La gran pregunta no es solo si perderán su trabajo, sino si alguien los volverá a contratar cuando tengamos IA agéntica, capaz de realizar tareas completas en el ordenador. Y además está el problema de la identidad: no es solo «cómo pago el alquiler», sino «quién soy yo». Imagina que, al mismo tiempo, miles de personas pierden su identidad profesional y sienten que no valen nada porque un algoritmo creado por unos pocos gana millones haciendo su trabajo. Eso genera miedo, tensiones y grandes desigualdades.
Vamos hacia un escenario más caótico, casi de jungla
¿Cuánto tiempo necesitamos para prepararnos?
Necesitaríamos unos quince años. Pero no los tenemos. Vamos hacia un escenario más caótico, casi de jungla. Y todo esto ocurre, además, en un contexto muy complicado: guerra en Ucrania, presión geopolítica de Estados Unidos, inflación alta, alquileres disparados… Los jóvenes lo perciben todo como una carga constante. Miran a su alrededor y se preguntan: «¿Qué es todo esto?». Esa sobrecarga cognitiva hace que no tengan tiempo ni energía para pensar cómo prepararse frente a la IA y cómo no perder su empleo.
¿En quién deberíamos fijarnos?
Recomiendo seguir de cerca lo que ocurre en China, Corea y Estados Unidos, porque van por delante de Europa en adopción y uso. Y, aunque suene raro, para mí eso es una ventaja: si observamos lo que pasa allí, podemos anticiparnos y prepararnos mejor, porque normalmente tarda un poco más en llegar aquí. A menudo se escucha el discurso de que «Europa va fatal» o «nos estamos quedando atrás» porque Estados Unidos tiene más IA. Pero allí, en gran medida, la IA se impulsa con un objetivo: hacer dinero. Es casi como una competición infantil de «quién tiene más», y eso tiene consecuencias. De hecho, este año veremos despidos masivos en EEUU, y grandes manifestaciones contra la IA, incluso con tensión en la calle. Como europeos tenemos que aprender de eso y fomentar una IA humanística: una inteligencia artificial centrada en mejorar la vida de las personas.
¿Qué pasará cuando las empresas adopten IA de forma masiva?
En Finlandia, por ejemplo, ya hay graduados universitarios que no encuentran trabajo. Recuerdo el caso de una chica de 26 años: la mejor de su clase, notas excelentes, pero sin experiencia. Envió unos 300 currículums en Finlandia y no consiguió nada. Se mudó a Polonia y encontró trabajo enseguida. Finlandia está ya muy automatizada.
¿Los jóvenes serán más desplazados por la IA que la generación «boomer»?
En muchos casos, sí. Y hay otro factor: la experiencia y el pensamiento crítico. Una persona con más recorrido suele desconfiar, contrasta, decide mejor. En cambio muchos jóvenes caen más fácilmente en ciertas trampas. En el libro hablo de la «trampa de la relación perfecta». La IA te puede decir: «Qué guapo eres, qué increíble, qué tal…». Y entonces piensas: «Esta IA me entiende mejor que mis amigos, que me llevan la contraria o me frustran». Eso es peligroso. Paradójicamente, a veces los seniors están más protegidos: ven una app así y dicen «yo no voy a usar eso». En cambio, muchos jóvenes no tienen esa barrera.
¿Cuáles son los riesgos de no usar la IA?
La IA «podría» democratizar oportunidades… pero solo si se usa. Y hoy mucha gente no sabe usarla bien, ni conoce conceptos como los agentes de la IA. Eso puede llevar a algo que menciono: dentro de un mismo país habrá muchas minisociedades. Personas con muchísimo éxito porque usan agentes y automatización, y otras personas quedándose fuera. La brecha puede crecer mucho.