El Ejército de Tierra abre nuevas plazas en Girona: el movimiento que pone el foco en Sant Climent Sescebes
El Boletín Oficial del Estado ha publicado una nueva convocatoria del Ejército de Tierra para cubrir 71 plazas de soldado profesional en el Regimiento de Infantería “Arapiles” 62, con base en el acuartelamiento de Sant Climent Sescebes, en la comarca del Alt Empordà. Se trata de una de las ofertas más relevantes de los últimos meses en Cataluña dentro de las escalas de tropa y marinería.
Las personas que superen el proceso de selección accederán inicialmente a un contrato de tres años. Durante este periodo, recibirán formación militar general y específica en centros docentes del Ejército antes de incorporarse de forma efectiva a su unidad de destino en Girona.
Una convocatoria con destino en una unidad clave
El Regimiento de Infantería “Arapiles” 62 cuenta con una larga trayectoria operativa en Cataluña. Su principal unidad es el Batallón “Badajoz”, de carácter mecanizado, equipado con vehículos de combate de infantería Pizarro, uno de los sistemas más avanzados del Ejército de Tierra para operaciones terrestres.
La elección de Sant Climent Sescebes como destino no es casual. El acuartelamiento dispone de amplias instalaciones de instrucción, campos de maniobras, zonas de entrenamiento táctico y servicios básicos para el personal militar, lo que permite un ciclo completo de preparación sin necesidad de desplazamientos continuos.
Misiones internacionales y experiencia operativa
En los últimos años, el regimiento ha participado de forma recurrente en misiones internacionales en el marco de la OTAN. Entre ellas destaca la misión Enhanced Forward Presence en Letonia, en la que ha intervenido en los años 2019, 2021 y 2024, y cuya repetición está prevista según la planificación actual de la Alianza.
Estas misiones suponen un valor añadido para los soldados profesionales destinados en la unidad, ya que permiten adquirir experiencia real en entornos multinacionales, interoperabilidad con otros ejércitos aliados y entrenamiento en escenarios de alta exigencia.
Cómo es el proceso de acceso a las plazas
La convocatoria está abierta a ciudadanos españoles que cumplan los requisitos generales de acceso a las Fuerzas Armadas. El proceso incluye pruebas físicas, psicotécnicas y reconocimiento médico, además de la valoración de méritos académicos y profesionales.
Una vez superadas las pruebas, los aspirantes seleccionados ingresan en los centros de formación del Ejército de Tierra, donde reciben instrucción básica militar y preparación específica para su especialidad. Finalizada esta fase, se produce la incorporación al Regimiento “Arapiles” 62.
Contrato inicial y posibilidades de continuidad
El contrato inicial tiene una duración de tres años, con posibilidad de prórrogas sucesivas según la normativa vigente. Este modelo permite a los soldados desarrollar una carrera profesional dentro de las Fuerzas Armadas, acceder a cursos de especialización y optar, con el tiempo, a compromisos de larga duración.
Además de la formación militar, el personal en activo puede obtener titulaciones y certificados con validez civil, una de las vías que el Ministerio de Defensa impulsa para facilitar la reincorporación al mercado laboral al finalizar la vida militar.
Girona y Cataluña, a la cola en número de militares
El contexto demográfico militar aporta una lectura adicional a esta convocatoria. Según el anuario estadístico más reciente del Ministerio de Defensa, solo 147 militares españoles nacieron en las comarcas de Girona. En el conjunto de Cataluña, la cifra asciende a 1.789 efectivos.
Este volumen representa apenas un 2,7 % de los cerca de 70.000 miembros de las Fuerzas Armadas en España, un porcentaje muy inferior al peso poblacional catalán, que supera el 16 % del total estatal.
La tasa más baja de soldados por habitante
La tasa de militares por cada 100.000 habitantes en Cataluña se sitúa en 22, la más baja de todo el Estado. Solo País Vasco, Navarra y Baleares presentan cifras próximas, aunque ligeramente superiores. Girona, Tarragona y Lleida ocupan los últimos puestos en aportación de efectivos en términos absolutos.
Los datos oficiales también reflejan que aproximadamente ocho de cada diez militares catalanes están en activo. El resto se reparte entre reservistas, excedencias voluntarias u otras situaciones administrativas. El peso masculino supera el 91 %, una proporción alineada con la media nacional, mientras que apenas se contabilizan 156 mujeres catalanas en el conjunto del Ejército.
Un despliegue limitado de efectivos en Cataluña
Actualmente, solo 798 de los casi 70.000 militares españoles están destinados o adscritos a Cataluña, lo que equivale a un 1,1 % del total. De ellos, siete de cada diez se encuentran en activo y nueve de cada diez son hombres.
La mayoría pertenece al Ejército de Tierra, con un 73 % de los efectivos, seguido del Ejército del Aire y del Espacio, con un 15 %, y la Armada, con un 3,7 %. El resto corresponde a los cuerpos comunes de las Fuerzas Armadas.
Dónde informarse e inscribirse
Las personas interesadas en optar a una de las 71 plazas pueden consultar toda la información oficial en el Boletín Oficial del Estado o solicitar cita presencial en la Subdelegación de Defensa de Girona, donde se ofrece orientación sobre requisitos, plazos y fases del proceso selectivo.
Con esta convocatoria, el Ejército de Tierra refuerza su presencia en Girona y abre una nueva puerta de acceso profesional en un territorio con una de las tasas de participación militar más bajas de España, un factor que el Ministerio de Defensa considera estratégico a medio plazo.