Con solo 64 euros en el banco y ahogados por medio millón en deudas: el desesperado final de un bar familiar en la "Italia vaciada"
La despoblación de los pequeños municipios no es solo una estadística, también es una fuerza que destruye economías familiares y ahoga a quienes resisten. Este es el dramático caso de una mujer de 70 años y su hijo de 51, antiguos propietarios de un bar en Montecalvo in Foglia, en Italia, que han visto cómo su negocio y su vida financiera se derrumbaban ante la falta de clientes, dejándoles con apenas 64,12 euros en una cuenta y una deuda conjunta que supera los 518.000 euros.
Una sentencia del Tribunal de Urbino, dictada el 8 de enero, ha reconocido oficialmente su estado de sobreendeudamiento y ha abierto para ellos un procedimiento de liquidación controlada, una vía legal que actúa como último recurso en estos casos.
Según el fallo judicial, el cierre del bar no fue fruto de una mala gestión, sino la consecuencia inevitable del progresivo vaciamiento del pueblo. La drástica caída de clientes minó todos sus ingresos, imposibilitando el pago de los préstamos que habían contraído para reformar el local en 2009 y para comprar su vivienda en 2012.
El juez concluyó que esta "dinámica demográfica" es la causa directa de su imposibilidad de pago. Su patrimonio es escaso: además de los 64 euros, cuentan con otra cuenta de 482 euros, un seguro de vida, un crédito de IVA y un vehículo valorado en 6.000 euros, mientras su casa ya está en proceso de ejecución hipotecaria.
Una sentencia como tabla de salvación para una economía familiar insostenible
Con una pensión de unos 1.000 euros mensuales para la madre y un salario de aproximadamente 1.800 euros para el hijo (sujeto a embargos), sus ingresos no pueden hacer frente a unos gastos familiares estimados en 2.700 euros al mes, y mucho menos a una deuda que ronda el medio millón de euros. La madre debe 256.679 euros y el hijo 261.729 euros, principalmente a entidades bancarias. El tribunal consideró que no pueden "cumplir o satisfacer sus obligaciones por los medios ordinarios".
La apertura del procedimiento de liquidación controlada supone el nombramiento de un liquidador judicial que se encargará de administrar y vender los bienes disponibles para repartir el producto entre los acreedores, dentro del marco legal italiano para el sobreendeudamiento.