Una de las panaderías más icónicas de Galicia cierra sus puertas
Una despedida inesperada para los vecinos de Neda
Durante más de 50 años, la panadería Santa Rita fue un referente para los habitantes de Neda, en la comarca de Ferrol. La noticia de su cierre ha supuesto un impacto para quienes crecieron con el aroma de su pan recién hecho. El negocio familiar ha bajado la persiana definitivamente, marcando el final de una etapa que comenzó a principios de los años 70.
La panadería fue inaugurada por los abuelos de la actual propietaria, en una época en la que el pan se amasaba a mano y el horno de leña era el alma del obrador. La tradición se mantuvo durante décadas, combinando técnicas artesanales con una atención cercana que forjó la fidelidad de su clientela.
El peso de un relevo generacional cada vez más difícil
Según recoge Ferrol360, la decisión del cierre responde a la falta de relevo generacional. La actual responsable del establecimiento, perteneciente a la tercera generación de panaderos, admite que la carga de trabajo y los horarios intensos dificultan la continuidad del negocio bajo el mismo modelo.
La jornada laboral comenzaba a las tres de la madrugada para garantizar que el pan estuviera listo al amanecer. A pesar del esfuerzo y la dedicación, los cambios en los hábitos de consumo, junto con los desafíos económicos del sector, han acelerado el final.
Un legado que no se olvida
El local, situado en la zona de A Barquiña, fue testigo de celebraciones, encargos especiales y del día a día de una comunidad que lo convirtió en punto de encuentro. Con su cierre, desaparece también una parte del tejido emocional de Neda.
Además del pan tradicional, la panadería Santa Rita ofrecía empanadas, dulces y productos típicos gallegos que atrajeron tanto a clientes habituales como a visitantes. El obrador era uno de los pocos que mantenía el proceso de fermentación natural, sin aditivos, lo que reforzaba su valor como comercio de proximidad.
Reconocimiento y agradecimiento de sus clientes
En redes sociales y en los comentarios recogidos por Ferrol360, son muchos los vecinos que han mostrado su tristeza y agradecimiento por los años de servicio. Palabras como “referente”, “parte de nuestra infancia” o “insustituible” se repiten en los mensajes de despedida.
El cierre de Santa Rita no solo deja una vacante en el mapa comercial de Neda, sino que también plantea una reflexión sobre el futuro de los pequeños negocios familiares en entornos rurales y semiurbanos. En un contexto marcado por la globalización y las grandes superficies, mantener la esencia local se vuelve cada vez más complicado.
Con su adiós, Santa Rita deja una historia tejida con harina, esfuerzo y memoria colectiva. Una página que se cierra, pero cuyo aroma permanecerá en la memoria de quienes crecieron entre sus paredes.