Presidente Boric defiende el Pase Cultural y critica “perjuicio” ante anuncio de suspensión
El debate sobre la continuidad de las políticas públicas del actual gobierno tras el cambio de mando sumó un nuevo capítulo de alta tensión. El Presidente Gabriel Boric cuestionó públicamente la decisión del futuro ministro de las Culturas, Francisco Undurraga, de suspender el Pase Cultural a partir del 11 de marzo, calificando la medida como un error basado en antecedentes parciales.
El argumento del Ejecutivo: 94 mil beneficiarios activos
Desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, la ministra Carolina Arredondo respaldó la postura del Mandatario, entregando cifras que buscan demostrar la efectividad del diseño del programa. Según datos oficiales, en apenas seis meses de funcionamiento, 94 mil personas han activado y utilizado el beneficio, lo que para el gobierno saliente es prueba fehaciente de una política exitosa en la democratización del acceso cultural.
La cartera insistió en que los casos de irregularidades detectados son marginales y no representan una falla estructural. Por ello, criticaron que se anuncie la eliminación de la política pública basándose únicamente en una denuncia periodística:
“Anunciar ante un reportaje, sin más antecedentes, que se va a eliminar, es un perjuicio para todos quienes han accedido a cultura gracias a esta política pública”, enfatizó el Presidente Boric.
Acciones legales y defensa de la transparencia
Pese a la defensa del programa, el Gobierno no ha ignorado las denuncias. El Ministerio de las Culturas confirmó que ya se ofició al Consejo de Defensa del Estado (CDE) para perseguir las responsabilidades legales de quienes hayan malutilizado los recursos.
A través de un comunicado oficial, la institución reafirmó su compromiso con la probidad y la transparencia, asegurando que se agotarán todas las instancias para que los fondos sean restituidos al Tesoro Público en caso de comprobarse dolo. Con este cruce de declaraciones, el Pase Cultural se convierte en uno de los principales focos de conflicto en la transición hacia el gobierno de José Antonio Kast, enfrentando dos visiones opuestas sobre el rol del Estado en el fomento de las artes.