La potencia mundial que desafía a China y sus baterías de litio instalará la primera planta comercial de aire líquido del mundo
El aumento del uso global de energías renovables ha superado por primera vez al carbón en la generación eléctrica, lo que ha intensificado la necesidad de sistemas capaces de guardar electricidad cuando no hay sol ni viento. Esta demanda ha impulsado distintas soluciones de almacenamiento a gran escala dentro de las redes eléctricas.
Mientras China domina el mercado global con baterías de litio para almacenamiento energético y concentra buena parte de la cadena industrial asociada, una tecnología menos difundida avanza en paralelo. En el noroeste de Inglaterra se construye la primera planta comercial del mundo que utilizará aire líquido para almacenar energía eléctrica procedente de fuentes renovables.
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¿Cómo funcionará la primera planta comercial de aire líquido del mundo?
La instalación se ubicará cerca de Carrington, en el área metropolitana de Manchester, en el Reino Unido. El complejo contará con maquinaria industrial y tanques de gran tamaño donde se almacenará aire comprimido y enfriado hasta su estado líquido mediante excedentes de energía renovable.
El sistema permitirá liberar la electricidad acumulada cuando la demanda supere la oferta. El aire licuado pasará nuevamente a estado gaseoso, moverá turbinas y luego se devolverá a la atmósfera sin residuos adicionales, según el esquema descrito para este tipo de almacenamiento.
¿Por qué el almacenamiento de energía mediante aire líquido reaparece como alternativa clave frente a baterías e hidroeléctricas?
La hidroelectricidad por bombeo ha sido durante décadas el principal sistema de almacenamiento energético a gran escala, con 160 gigavatios instalados en el mundo en 2021. Su despliegue depende de condiciones geográficas específicas, como disponibilidad de agua y desniveles naturales, lo que limita su expansión en muchas regiones.
Las baterías a escala de red han crecido con rapidez ante el aumento de las energías renovables, al pasar de 1 gigavatio en 2013 a más de 85 gigavatios en 2023. Frente a estas dos opciones, el almacenamiento mediante aire líquido aparece como una tecnología adicional que no requiere agua ni materiales críticos como el litio, y que puede integrarse en redes eléctricas con alta variabilidad en la generación.
¿Bajo qué condiciones el aire líquido resulta más viable y barato que otras tecnologías de almacenamiento energético?
Un estudio liderado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts evaluó proyectos de aire líquido en 18 regiones de Estados Unidos bajo ocho escenarios de descarbonización. La rentabilidad solo apareció en Florida y Texas dentro del escenario más ambicioso de transición energética.
El análisis también comparó costos nivelados de almacenamiento. El aire líquido alcanzó valores cercanos a US$45 por megavatio-hora, frente a US$120 de la hidroelectricidad por bombeo y US$175 de las baterías de iones de litio, según las estimaciones incluidas en la investigación.