El Estado Islámico dice ahora que sus mujeres son "pacíficas" y sirven de apoyo moral a los yihadistas
“Las mujeres y la yihad en el Islam, más allá del campo de batalla”, se titula un artículo insertado en las redes del Estado Islámico (Daesh, Isis). El autor hace ver que su papel se limita al apoyo moral a los hombres, pero es una rotunda falsedad, como lo demuestran las numerosas detenciones de féminas que iban a cometer atentados.
Hace unos días, La Policía Nacional arrestó a una mujer en La Coruña al que un cabecilla del Estado Islámico en Siria había enviado, entre otras instrucciones, un manual para fabricar cinturones explosivos. Una de las armas más letales de las utilizadas por el grupo yihadista para perpetrar masacres indiscriminadas.
Por no ir más lejos en el tiempo, en octubre del año pasado tres mujeres de 18, 19 y 21 años fueron detenidas en Francia bajo sospecha de planear ataques contra bares y salas de conciertos en la capital francesa. Los arrestos se produjeron en Lyon, Vierzon y Villeurbanne. La policía alega que, en conversaciones mantenidas entre ellas, se habría mencionado la fabricación de cinturones explosivos y la compra de ametralladoras tipo Kalashnikov. En 2015, fue en Nueva Ypork; el año siguiente, otra vez en Paris y así un largo etcétera.
Por eso, el mensaje insertado en las redes de Isis trata de presentar a su sector femenino como absolutamente inofensivo, en un momento en que está por ver qué va a pasar con las que estaban confinadas en los campamentos sirios, ahora controlados por tropas gubernamentales que han sustituido a los kurdos.
“El Islam nunca definió la yihad para las mujeres mediante el combate obligatorio. En cambio, enmarcó su lucha en la responsabilidad, el servicio, el sacrificio y la fortaleza moral. Estos roles no eran secundarios ni simbólicos, sino esenciales para la supervivencia, la estabilidad y el éxito de la comunidad musulmana primitiva”, asegura el autor de dicho mensaje. “El Islam no asigna responsabilidades basándose en el deseo o la cultura, sino en la justicia, la capacidad y la sabiduría”.
“Dios ha ordenado a los hombres que asuman la responsabilidad principal del combate físico, haciendo obligatoria para ellos la lucha armada cuando se cumplen las condiciones de la yihad. Este mandato refleja el deber físico y protector que recae sobre los hombres: defender a la comunidad y permanecer en primera línea cuando sea necesario. Para las mujeres, sin embargo, la participación en el combate físico no es obligatoria. Esta distinción no implica menor significado, valor o importancia”.
“Las responsabilidades de las mujeres durante la yihad fueron diferentes, pero igualmente significativas. Contribuyeron mediante el servicio, el sacrificio, el apoyo, la paciencia y la fortaleza moral, roles esenciales para sostener la lucha en el camino de Alá. Este esfuerzo incluye resistencia, sacrificio y firmeza durante las dificultades”.
Pues no es lo que pensaban las detenidas en Nueva York y París. Y las arrestadas en numerosas operaciones desarrolladas en España por realizar labores de captación y adoctrinamisnto, que es una forma más de contribuir al terrorismo yihadista.
1