Bebés de dinosaurios sostuvieron la cadena alimentaria en el final del Jurásico
Los bebés de dinosaurios sostuvieron una red alimentaria compleja en la América del Norte primitiva. Un nuevo estudio científico reveló que estos saurópodos indefensos figuraron con frecuencia en la dieta de los principales depredadores del final del Jurásico.
Atacar a un braquiosaurio adulto, que alcanzaba un peso cercano a 60 toneladas, representaba un riesgo extremo para cualquier carnívoro de la época. Sin embargo, los saurópodes aparecieron de forma recurrente como presas. La explicación no se centró en los adultos, sino en sus crías.
Una investigación de la University College London (UCL), divulgada este viernes 30 de enero y publicada en enero en el New Mexico Museum of Natural History and Science Bulletin, indicó que los juveniles eran numerosos, lentos y con poca protección. Estas condiciones los convirtieron en objetivos preferentes para depredadores como los Allosaurus y los Torvosaurus.
Los ejemplares adultos contaban con su tamaño gigantesco, la fuerza de la cola y el comportamiento en grupo como mecanismos de defensa. Sus descendientes tardaban muchos años en desarrollar esas ventajas, lo que incrementaba su vulnerabilidad durante las primeras etapas de vida.
Las evidencias fósiles también señalaron que, tras la eclosión, las crías quedaban a su suerte. Los investigadores determinaron que no existía cuidado parental, lo que facilitaba su captura por parte de carnívoros oportunistas.
Un ecosistema abundante y altamente conectado
El estudio se basó en fósiles hallados en la Formación Morrison, en especial en el yacimiento Dry Mesa Dinosaur Quarry, ubicado en el suroeste de Colorado, en Estados Unidos. Este sitio registró un episodio de sequía extrema que provocó el enterramiento simultáneo de numerosos organismos.
Ese evento permitió conservar una amplia variedad de especies en un mismo estrato geológico. Los científicos lo describieron como una imagen casi completa de un ecosistema del final del Jurásico.
En la región coexistieron al menos seis tipos de Sauropoda. Entre ellos figuraron braquiosaurios y diplodocus. El entorno también albergó cinco grandes dinosaurios carnívoros, además de otros herbívoros, pequeños reptiles, mamíferos primitivos, crocodilianos, peces e insectos.
Para reconstruir las relaciones alimentarias, el equipo combinó análisis químicos del esmalte dental, patrones de desgaste por masticación, modelos biomecánicos, tamaño corporal y casos poco comunes de contenido estomacal fosilizado. Esta información se integró en programas utilizados para estudiar ecosistemas modernos.
El modelo permitió identificar más de 12.000 cadenas alimentarias distintas. El resultado mostró un sistema altamente interconectado, muy distante de una estructura simple entre depredadores y presas.
Los principales carnívoros del final del Jurásico alcanzaron dimensiones considerables. El torvossauro llegó a medir cerca de nueve metros de longitud. El alossauro alcanzó aproximadamente ocho metros.
A pesar de su tamaño, cazar un saurópode adulto sano implicaba un peligro elevado. Un solo golpe de cola o un movimiento lateral podía causar heridas graves o la muerte del depredador.
Por esa razón, los investigadores explicaron que la estrategia más segura consistía en atacar crías, individuos enfermos, animales atrapados en el lodo o carroña generada por sequías e inundaciones.
La abundancia de presas fáciles también permitió la supervivencia de carnívoros heridos. Algunos fósiles de alosaurios presentaron lesiones cicatrizadas y otras sin sanar, lo que sugirió una disponibilidad constante de alimento sin necesidad de cacerías de alto riesgo.
El estudio planteó que, millones de años después, los cambios en esta dinámica influyeron en la evolución de depredadores más especializados. Entre ellos figuró el tiranosaurio, que enfrentó herbívoros más grandes y mejor armados, como el triceratops.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.