Irán cede a las amenazas de Trump y negociará un acuerdo con EE UU
Después de días de alta tensión y cruce de amenazas, el presidente iraní, Masud Pezeshkián, ordenó ayer el relanzamiento de negociaciones nucleares con Estados Unidos después de un parón de ocho meses provocado por la operación militar israelo-estadounidense -la conocida como guerra de los 12 días- y de haber sofocado unas protestas antigubernamentales que han dejado decenas de miles de manifestantes muertos.
A falta de que las partes concreten el día, fuentes iraníes, occidentales y turcas aseguraban en las últimas horas que la nueva ronda de negociaciones tendrá lugar este mismo viernes en Estambul, y que las delegaciones iraní y estadounidense estarán lideradas por el ministro de Exteriores Abbas Araqchi y el enviado estadounidense para Oriente Medio Steve Witkoff -que llegará esta noche a Israel para reunirse mañana con el primer ministro Benjamin Netanyahu- respectivamente. El eventual encuentro en Estambul ha sido auspiciado por las autoridades turcas, egipcias, saudíes, emiratíes, omaníes y pakistaníes, que en las últimas jornadas no han ocultado su preocupación ante los riesgos de una conflagración regional.
Por su parte, un alto funcionario de la Administración Trump adelantó ayer al digital estadounidense Axios que la cita se centrará en alcanzar un acuerdo global que evite la guerra. La misma fuente expresaba ayer su confianza en que la delegación iraní llegue a Turquía dispuesta a avenirse a las cesiones necesarias. El digital estadounidense recordaba que la posición del Gobierno estadounidense -reunir en un mismo acuerdo el programa nuclear y de misiles y la cuestión de las fuerzas proxies iraníes- es incompatible con la defendida hasta ahora por Teherán.
Un momento crítico
Este domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había admitido estar negociando con Irán aunque volvía a amenazar al régimen de los ayatolás con una agresión militar -lo viene haciendo desde que las autoridades iraníes comenzaran a practicar detenciones y a reprimir a los protagonistas de las recientes protestas en los primeros días del año. "Si no llegamos a una acuerdo, entonces descubriremos si (Jamenei) tenía razón o no", afirmaba el inquilino de la Casa Blanca.
Pero con su disposición a volver a iniciar un proceso de negociación, Teherán confía en haber disuadido al inquilino de la Casa Blanca de una intervención militar en un momento crítico para la República Islámica. En las últimas horas las autoridades iraníes habían expresado su disposición a establecer un marco de trabajo sobre el que empezar a trabajar con Estados Unidos.
Por otra parte, en una conferencia de prensa celebrada ayer en Teherán, el portavoz del Ministerio de Exteriores negó haber recibido "ningún tipo de ultimátum o plazo" en sus negociaciones con Estados Unidos. "Los países de la región están actuando como mediadores en el intercambio de mensajes (…) Se han abordado varios puntos, y estamos examinando y rematando los detalles de casa fase del proceso diplomático, que esperamos terminar en los próximos días", aseveraba el vocero de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei. "Pero la diplomacia es incompatible con la presión, la intimidación y la fuerza. Esperamos que los resultados se hagan pronto visibles", zanjaba ayer la Cancillería iraní.
Las relaciones entre Irán y Estados Unidos atraviesan su peor momento de los últimos ocho meses, y las tensiones han hecho creer en más de una ocasión en las últimas fechas que una intervención estadounidense o israelí era inminente. Desde hace días la Administración estadounidense viene concentrando toda una flota en aguas de la zona, "una bonita armada" -con el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de escolta la cabeza-, en palabras del propio Trump. Las reiteradas amenazas del mandatario estadounidense y horas antes de la última de ellas eran replicadas este domingo por el líder supremo y jefe del Estado iraní, el ayatolá Ali Jamenei, quien avisaba desde un acto público celebrado en Teherán: "Deben saber que si comienzan ahora una guerra, será una guerra regional".
"En caso de que se celebren negociaciones, queda por ver si Irán estará dispuesto a ceder en el enriquecimiento de uranio. Para Estados Unidos, estas conversaciones podrían servir para tantear a otros actores del sistema y obtener concesiones sin renunciar a la amenaza militar, al tiempo que refuerza sus posiciones en la región. Donald Trump busca la rendición incondicional de Irán", estima a La Razón el analista político hispano-iraní Daniel Bashandeh.
Por último, también este lunes las autoridades iraníes anunciaron haber llamado a consultas a todos los embajadores de los países de la UE en Teherán en señal de protesta por la decisión de los 27 la semana pasada de incluir a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria en su lista de organizaciones terroristas. "Al tratar de golpear a la Guardia, que ha sido la barrera más importante a la expansión del terrorismo a Europea, los europeos se han disparado en el pie al decidir contra sus propios intereses en ciega obediencia a Estados Unidos", afirmaba este domingo el antiguo mando de la Guardia Revolucionaria Mohammad Bagher Qalibaf.