El Ibex 35 resiste a la caída de las tecnológicas
El Ibex 35 ha logrado mantenerse y cerrar la jornada en positivo pese a la inestabilidad que continúa marcando a Wall Street y a los descensos registrados en varias empresas europeas. Todo ello ocurre en un contexto de prudencia ante la reunión que celebrará mañana el BCE, de la que se espera que no haya cambios en los tipos de interés.
Cellnex ha sido el valor más destacado del día, con avances superiores al 6%, tras comunicar una reestructuración interna orientada a ganar eficiencia y reforzar su expansión. El objetivo pasa por recortar costes y concentrar esfuerzos en sus áreas estratégicas. Telefónica, por su parte, ha repuntado más de un 5% al conocerse la posible adquisición conjunta de una empresa en Reino Unido. Esta operación resulta relevante para la compañía, que encuentra dificultades para impulsar sus ingresos de forma orgánica, y se produce en pleno debate con la UE sobre una mayor flexibilidad regulatoria en el sector. Podría tratarse del inicio de nuevos movimientos corporativos en Europa si finalmente el marco legal se vuelve más favorable. Además, el impacto financiero sería limitado al tratarse de una inversión compartida y de menor cuantía. En conjunto, el mercado interpreta el paso como una señal de confianza en la estrategia de crecimiento del nuevo equipo directivo. Inditex y Puig también han registrado subidas cercanas al 3%.
En el lado negativo ha vuelto a situarse Indra, penalizada por las dudas que genera la posible adquisición de la compañía de Escribano. Los inversores temen que la compra se realice a un precio elevado o que surjan fricciones entre el Gobierno, a través de la SEPI, y la dirección de la empresa. Este retroceso se ha visto además influido por una menor tensión geopolítica. Santander ha cedido más de un 3% pese a presentar resultados sólidos, tras anunciar una operación que implicará una fusión y una ampliación de capital. Consideramos más conveniente destinar recursos a adquisiciones selectivas o a retribuir al accionista antes que acometer grandes programas de recompra a las valoraciones actuales.
En el resto de Europa han sobresalido las caídas del DAX y del AEX, aunque lo más llamativo ha sido el desplome del 18% de Novo Nordisk. Sus previsiones para 2026 apuntan a una reducción de ingresos de entre el 5% y el 13%, con impacto también en el beneficio operativo, debido a la presión sobre los precios de Ozempic en EE. UU. Dado que este fármaco aporta cerca del 40% de la facturación y que el mercado confiaba en el potencial de los tratamientos contra la obesidad, el anuncio supone un revés importante para su narrativa de crecimiento. En Estados Unidos también se han visto fuertes descensos, como el de AMD, que pierde más del 10% tras publicar una previsión trimestral inferior a lo esperado, contagiando al conjunto del sector tecnológico. La inteligencia artificial continúa bajo escrutinio y las enormes inversiones realizadas generan dudas sobre su verdadera rentabilidad para los accionistas. A esto se le añade las dudas que genera un informe de ADP débil, que se ha quedado a la mitad de lo esperado.
Los metales preciosos han mostrado mayor calma: la plata ha repuntado algo más del 1%, aunque sin recuperar aún las pérdidas recientes. Es probable que los inversores eviten tomar posiciones contundentes hasta conocer nuevas declaraciones de Kevin Warsh.