La quinta edición del Benidorm Fest es un punto de inflexión para RTVE después de que la Corporación decidiera abandonar el Festival de Eurovisión en diciembre del año pasado por la participación de Israel. Esto hacía que el objetivo primigenio del certamen como preselección para elegir a nuestro representante en dicho festival quedara directamente suprimido. El deseo de muchos eurofans (ahora benifans) de que el Benidorm Fest fuera algo más que una preselección para ser un gran evento musical donde se den a conocer nuevos artistas y sirva de plataforma para lanzarles , se veía cumplido. Al contrario de lo que se podría llegar a pensar, desde la radiotelevisión pública no sólo no se ha reducido el presupuesto, sino que se ha incrementado. La idea es demostrar el potencial musical y audiovisual de un evento de estas características. Es decir, sacar músculo. De esta manera, y siempre según el listado de contratos publicado por RTVE, el Benidorm Fest 2026 contará con un presupuesto de 3,9 millones de euros, lo que supone 1,2 millones de euros más que la edición anterior. Además, a todo ello habría que sumar los recursos internos de la Corporación. De hecho, el pasado año, contando estos medios técnicos y personal cualificado de RTVE, el presupuesto ascendió a 4,8 millones: 3,8 millones para recursos externos y 1 millón para recursos internos. El mayor montante fue a parar a la productora de las galas, Boomerang TV. De estos datos se deduce que cada gala del festival cuenta con un presupuesto de 1,6 millones de euros. Por comparar, es una cantidad muy superior a lo que cuesta una gala de Operación Triunfo, que en su edición de 2020 tuvo un presupuesto de 14 millones de euros para un total de 14 galas, 65 programas resumen y 14 chats semanales posteriores a las galas. No obstante, de compararse con un evento de estas características, donde se movilizan hasta 18 artistas y sus equipos -así como personal técnico- este presupuesto está alejado de un evento como Eurovision o Eurovision Junior. De hecho, RTVE invirtió más de 7,3 millones de euros en la organización de Eurovisión Junior 2024. Comparado con un partido de fútbol, las galas del Benidorm Fest requieren de mucha menos inversión, a pesar de que el esfuerzo técnico es mucho mayor. De nuevo la comparación es muy ilustrativo: RTVE pagó 7,5 millones de euros por las finales de Champions League de 2025, 2026 y 2027. Pero, ¿cuál es el retorno de esta inversión? En el caso de RTVE, estaríamos hablando de audiencia y, sobre todo, de relevancia. En estas cuatro ediciones, La 1 de TVE ha obtenido unos datos más que aceptables, logrando su máximo en la final de la primera edición con un 21% y casi 3 millones de espectadores. El pasado año, con la victoria de Melody, la pública consiguió un 17,1% y casi dos millones de espectadores en la final. Un dato que multiplicaría meses después en Eurovision al lograr un desorbitado 50,1% y 13,6 millones de euros. Por otra parte, la Corporación ha conseguido añadir a su catálogo una marca propia que le da relevancia tanto en la industria audiovisual como musical. En estas cuatro ediciones, el certamen ha conseguido lanzar las carreras de artistas como Chanel, Vicco o Nebulossa; o relanzar las de otras como Melody. En cuanto a lo económico, durante la pasada edición de FITUR, el alcalde de Benidorm, Toni Pérez, cifró en 243 millones de euros el impacto mediático de la pasada edición del Benidorm Fest. La repercusión en medios digitales fue de 210 millones, en televisión de 29,5 millones y en prensa escrita de 3,6 millones. Por otra parte, según la Cátedra de Estudios Turísticos Pedro Zaragoza, el festival dejó en la ciudad 2,5 millones de euros durante la edición de 2024.