El vídeo que destapa el negocio detrás de la okupación: "La mujer va para asegurar que no te puedan echar"
Irene Montero pasó al ataque tras la caída del decreto ómnibus que provoca que la paralización de los desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional pase a ser historia. El Gobierno sigue buscando los apoyos para aprobarlo en un decreto troceado, pero no parece haber mayoría por el momento. Las asociaciones de propietarios denuncian que la vulnerabilidad se entrega de manera arbitraria y que perjudica a familias que se han gastado todos sus ahorros en una vivienda y que no pueden salir adelante sin ese dinero.
Los casos son de toda índole, con especial foco en la inquiokupación ya que el desalojo se vuelve más complicado. José Manuel Rubio alquiló el piso de su madre con Alzheimer para pagar la residencia y sufre desde hace seis años una inquiokupación por parte de una familia que supera los 3.000 euros mensuales en ingresos: "Comprenderán que esta situación se aleja mucho de una situación de vulnerabilidad". La vulnerabilidad es la clave para alargarlo todo. Un vídeo compartido en X muestra la gravedad de la situación.
Una estrategia muy elaborada
El vídeo comparte una llamada telefónica de una persona supuestamente interesada en okupar una casa que se pone en contacto con un experto en la materia. Esta persona explica el procedimiento que sigue repetidamente para evitar el desalojo. Una mujer está en el centro de un engaño que complica la vida a los propietarios. Así explica su importancia: "La chica lo que se dedica es al tema de asegurar el piso, tema policía y todo eso para que cuando tú entres, no puedan venir y echarte".
El supuesto experto le lanza este mensaje: "Si no hay menores o si entras solo, te vas a la calle en 48 horas". Estas primeras horas son clave para que la Policía o la Guardia Civil pueda actuar, pero si pasan ya todo tiene que ir por la vía judicial. En el caso de haber menores, el desalojo inmediato se vuelve más complicado. "No te voy a engañar, te voy a ser sincero en todo momento", le intenta convencer.
Así evita el desahucio
Explica la clave de todo: "La chica que yo llevo se mete con sus niños". Da a entender que su estrategia la ha repetido una y otra vez en diferentes viviendas: "A ella no la echan, lleva cuatro años conmigo y no me la han echado nunca de ningún piso". La clave para que no se efectúe el desalojo es la siguiente: "Porque se mete con sus niños". Tener hijos menores a cargo ya implica la vulnerabilidad. Todo está planeado al milímetro: "Ella lo que hace es asegurar que cuando venga la Policía lleve sus datos como si ella fuera la que va a vivir ahí".
El objetivo es el siguiente: "Para que cuando tú entres no te tengan que venir la policía y no te puedan echar". El interesado buscaba más información: "¿Y yo tengo que estar viviendo con esa mujer un tiempo o algo?". No es así: "No, esta mujer se va a las 48 horas". Incide para que queda claro: "Yo a las 48 horas te entrego tus llaves". "La muchacha se va, te va a entregar un papel conforme el piso está asegurado, para que tú después no tengas ningún tipo de problema", afirma.
Ese papel es prácticamente una vía libre: "Con ese mismo papel tienes el mismo derecho que otra persona a poderte empadronar en el piso". El supuesto interesado muestra su total sorpresa: "¿Ah, que me puedo empadronar y todo?". La conversación acaba de manera directa: "Sin ningún tipo de problema". Una llamada que revela como muchas personas sacan rédito económico de las okupaciones y buscan facilitarlas para sacar su beneficio propio mediante la vulnerabilidad.