La Universidad de Valladolid inauguraba este lunes una nueva cátedra nacional, «la primera de este tipo en España», prometía su rector, Antonio Largo. Este ha dado la bienvenida oficial a la iniciativa «multidisciplinar» 'Construyendo un hábitat de vanguardia' de la mano de la presidenta del Clúster de Hábitat Eficiente de Castilla y León (Aeice), Estíbaliz González de la Serna. Se ha firmado así un acuerdo de colaboración «con el objetivo de impulsar la docencia y la investigación» en «un sector que necesita talento del que se forma en las aulas» y del que se beneficiarán «el entorno y nuestros estudiantes», ha explicado Largo. Se trata de una «magnífica noticia» porque, apoyándose en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, pero contando también con disciplinas como la ingeniería, la geografía o el comercio, la nueva unidad organizativa se constituye a partir de ahora como un «instrumento de trabajo estable», un paraguas para Trabajos de Fin de Grado (TFG) o prácticas en empresas más innovadores. Según la presidenta de Aeice, este «hito» para Castilla y León nace de la «necesidad estratégica» en un «sector clave» de responder a retos como la digitalización o la economía circular, que relacionan el hábitat con la calidad de vida o el bienestar, y no sólo con la construcción y conceptos puramente arquitectónicos. Ha celebrado que la buena sintonía se haya transformado en «un cruce entre talento, innovación, hábitat y territorio» en el que ya se ha interesado «una veintena de empresas». A ojos de González de la Serna, «no es sólo una alianza», sino «una apuesta por Castilla y León, por el talento que nace aquí». Además, como muestra de estos primeros pasos, ha recordado que este próximo miércoles 11 de febrero se celebrará la gala final del congreso 'Hábitat de vanguardia 2026', con la entrega de premios a un concurso de ideas para estudiantes. «Avanzamos unidos, avanzamos con propósito, avanzamos construyendo de verdad», ha insistido la presidenta de la agrupación. Durante la presentación también han estado presentes el director de la Escuela de Arquitectura, Juan Luis de las Rivas -que asume a la vez la dirección de la cátedra- y el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, ya que la cátedra cuenta con el respaldo de la Junta a través de la Dirección General de Política Económica y Competitividad con el proyecto 'Intersecciones'. Durante el acto, Carriedo ha destacado «la importancia de la colaboración» y de este «paso adelante» de los representantes de 150 actividades productivas a la hora de «captar profesionales» de la madera a la minería pasando por la carpintería o la electricidad. De hecho, como 'consagración' de esa alianza entre institución académica y empresas, el subdirector de la cátedra será el director de Aeice, Enrique Cobreros. «Es un día feliz porque algo comienza», ha apuntado De las Rivas, que ha agradecido su empuje tanto a la universidad como a la agrupación empresarial en «un cambio de época» en el que de igual forma «está cambiando cómo administramos los recursos y el ciclo de producción de todo lo que hacemos». Esto exige «soluciones imaginativas» ante desafíos como la ausencia de materiales o el problema de la vivienda. «Es importante que la lucha contra el cambio climático sea justa», ha señalado, para indicar que no debe velarse sólo por no encarecer los procesos sino por una «justicia territorial». Así, ha ejemplificado que trabajan para que la cátedra 'Construyendo un hábitat de vanguardia' permita ahondar en el trabajo o impulsar actividades en torno a asuntos como la arquitectura sostenible y de kilómetro cero o el desafío demográfico. También se plantearía la posibilidad de realizar un «doctorado industrial» en el que el doctorando investigue a largo plazo dentro de una compañía, una «idea extraordinaria», según ha remarcado De Las Rivas. Esta nueva categorización formativa y profesional que supone la cátedra, mencionan fuentes de Aeice, abriría la puerta además a concursos, «expediciones talento-empresa» (para que los alumnos las conozcan de cerca) y clases magistrales por parte de profesionales especializados. El clúster empresarial considera que el del hábitat es un «macrosector»: en Castilla y León reuniría a en torno a 31.500 empresas (el 21 por ciento de los negocios activos de la Comunidad) y aglutinaría hasta 117.500 empleos. Según sus cálculos, eso también implica un volumen de negocio que mueve 20.300 millones de euros.