El tratamiento que la prensa estadounidense ha dado al espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl LX este domingo, marca un hito en la historia de la comunicación.No estamos ante la simple reseña de un concierto de 15 minutos; los medios han abordado el evento como un referéndum sobre la identidad cultural de los Estados Unidos en el siglo XXI. Esto fue lo que dijeron del 'Conejo Malo'.¿Qué dijeron sobre el show de Bad Bunny?Lo que resulta más fascinante de la cobertura actual es que no existe un "consenso periodístico". Los medios han abandonado la objetividad musical para abrazar una narrativa política y social, dividiendo sus crónicas en dos grandes bloques.Publicaciones como Rolling Stone y The New York Times han liderado una narrativa de validación. Para estos medios, Bad Bunny no fue un invitado en el Super Bowl; él fue el anfitrión de una nueva América.New York Times: "Bad Bunny entrega una carta de amor a Puerto Rico en el Super Bowl".Rolling Stone: "Bad Bunny hace historia en el Super Bowl: orgullo boricua, grandes hits y la presencia de Lady Gaga".TMZ: "Bad Bunny 'aplasta' el Medio Tiempo del Super Bowl con Gaga, Ricky Martin, Puerto Rico".Fox News: "El show de medio tiempo de Bad Bunny fue criticado por supuesto mensaje político y otros titulares importantes".Han resaltado la audacia lingüística, celebrando que el artista no pronunciara una sola palabra en inglés, lo que han calificado como un acto de "soberanía cultural".La crítica especializada ha puesto el foco en el hiperrealismo de la puesta en escena, señalando que elevar elementos "mundanos" como un carrito de tacos o una partida de dominó al escenario más caro del mundo es una genialidad de marketing de identidad.En el otro extremo, medios como Fox News y diversos tabloides conservadores han construido una narrativa de "enajenación". Su cobertura se ha centrado menos en lo que pasó sobre el escenario y más en lo que pasó en las gradas y en las redes sociales.Han dado mayor visibilidad a figuras como Amanda Vance, utilizando su video de protesta como prueba de que existe una "América olvidada" por la NFL.El enfoque aquí ha sido el "caos lingüístico", argumentando que la falta de traducción o de un hilo conductor en inglés alienó a la audiencia televisiva tradicional, transformando el reporte del show en una advertencia sobre la pérdida de valores anglosajones.El efecto Bad Bunny en los medios de comunicaciónMedios como TMZ y Variety han optado por una tercera vía: la disección del comportamiento de las élites en el estadio. Al reportar con gran frecuencia los gestos de Kendall Jenner y el ya famoso "perreo triste", estos medios han humanizado el evento masivo, convirtiendo un show de estadio en una telenovela de alta costura.Este enfoque ha permitido que el show de Bad Bunny domine no solo las secciones de cultura, sino también las de psicología social y tendencias de consumo. La cobertura de los medios estadounidenses en 2026 revela que Bad Bunny ha logrado algo que muy pocos artistas consiguen: obligar a los medios a definirse.Hoy leer la reseña del Super Bowl en un diario estadounidense dice más sobre la línea editorial del periódico que sobre la calidad vocal de Benito Martínez.Los medios han reportado este medio tiempo como el fin de una era y el comienzo de otra donde el "centro" de Estados Unidos se ha desplazado definitivamente hacia el sur, dejando a la prensa anglo en un estado de fascinación, desconcierto o abierta resistencia.KVS