Nueve jóvenes confirman que su entrenador en Logroño les enviaba mensajes sexuales
Nueve jóvenes han declarado este martes que su entonces entrenador de fútbol, juzgado en Logroño como presunto autor de abuso sexual y otros delitos, les enviaba, cuando eran menores, mensajes con contenido sexual, intentaba quedar con ellos a solas, les pedía fotos desnudos y, a algunos, les prometió fichar por el Osasuna, club del que era ojeador.
La Audiencia de La Rioja ha celebrado la primera sesión de la vista contra un exentrenador del Club Deportivo Varea (Logroño) y exojeador del Club Atlético Osasuna, a quien el fiscal pide una pena conjunta de 46 años y nueve meses de prisión como presunto autor de varios delitos de abuso sexual continuado a menores de 16 años, acoso sexual, pornografía infantil y de revelación de secretos.
Estos hechos ocurrieron entre los años 2020 y 2022, cuando el procesado entrenaba en diferentes clubes de fútbol de Logroño o conocía de otros equipos a estos chicos, quienes entonces tenían entre 15 y 17 años.
El caso se originó cuando una madre descubrió los mensajes de contenido sexual que el acusado le había enviado a su hijo y que este le había facilitado a través de capturas de pantalla a un amigo suyo, porque, a petición del procesado, el joven borró todas las conversaciones.
Tras la presentación en 2022 de una denuncia por estos hechos en la Policía Nacional, se detuvo al entrenador e se identificaron a otras posibles víctimas después de extraer el contenido de su teléfono móvil y una tableta, donde había varias decenas de fotografías, algunas de jóvenes desnudos, tomadas sin su consentimiento en vestuarios de instalaciones deportivas.
La inspectora instructora del atestado ha revelado que el acusado tenía una denuncia anterior de 2015 y otra de 2021, pero esta fue retirada por la madre del menor afectado.
Otro agente ha explicado que el procesado se ganaba la confianza de los menores y les daba "protagonismo", ya que les ofrecía jugar más tiempo en su equipo de fútbol, subirles de categoría o conseguir un contrato con el Osasuna, para lo que les proponía quedar a solas; y también les enviaba mensajes de carácter sexual, que después les pedía que borrasen.
Además, ha dicho este policía, generó "un entorno dominante" al conseguir llevar a un chico de 15 años a su casa, cerrar con llave y estar con él en una habitación a oscuras; y otro agente ha constatado que utilizó "su situación de superioridad" en su relación con estos adolescentes.
Cuando han comenzado a declarar las víctimas, para garantizar su protección, el procesado se ha trasladado a otra sala, desde donde ha podido escuchar sus declaraciones por videoconferencia.
Los jóvenes han explicado que, en los primeros mensajes en los que su entrenador utilizaba expresiones sexuales, no llegaban a entenderle y pensaban que estaba de broma, pero después comprendieron su finalidad ante su insistencia para quedar con ellos o pedirles fotos desnudos.
A algunos les prometió un contrato profesional con el Osasuna y a uno de estos chicos lo trasladó a Pamplona con este fin, pero, como no se pudo tramitar, se lo llevó a comer y le ofreció ir a un hostal para "echarse la siesta juntos", lo que no aceptó.
La madre del primer chico que denunció estos hechos ha subrayado que esta situación afectó mucho a su hijo, a nivel académico y psicológico, por lo que aún precisa tratamiento.