Tras siglos enterrado, colgante de Enrique VIII es adquirido por $4,8 millones por el Museo Británico
Un colgante de oro en forma de corazón, vinculado al matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón, forma parte ahora del acervo del Museo Británico. La pieza permaneció enterrada durante siglos y fue hallada en 2019 por un detector de metales en un campo de Warwickshire, en el centro de Inglaterra.
El museo pagó cerca de 3,5 millones de libras esterlinas ($4,8 millones aproximadamente) para asegurar su adquisición. La operación evitó que la joya fuera vendida a un coleccionista privado.
Una pieza única del matrimonio real
El objeto es considerado la única joya sobreviviente del matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón.
Fue elaborado en oro de 24 quilates. Lleva grabada la palabra “tousiors”, que significa “siempre” en francés antiguo. Incluye las iniciales de ambos monarcas.
El diseño incorpora una granada, símbolo asociado a la reina, y la rosa Tudor, emblema tradicional de la dinastía inglesa. Presenta detalles en color rojo que refuerzan su carga simbólica.
Campaña pública para evitar su venta
La legislación británica sobre tesoros establece que los museos tienen prioridad en la compra de hallazgos de relevancia histórica.
Para reunir los recursos necesarios, el Museo Británico impulsó una campaña con apoyo del National Heritage Memorial Fund y otros financistas.
Unas 45.000 personas realizaron donaciones. La recaudación alcanzó 380.000 libras esterlinas.
Según la ley, la mitad del monto de la compra corresponde al detector de metales que encontró la pieza. La otra mitad será para el propietario del terreno donde el colgante permaneció enterrado durante cientos de años.
Un matrimonio que cambió la historia
La joya remite a una unión marcada por alianzas políticas y consecuencias religiosas.
Catalina de Aragón fue prometida en la infancia a Arturo Tudor, heredero del trono inglés. Se casó con él en 1501. Quedó viuda un año después tras la muerte del príncipe.
Más adelante contrajo matrimonio con Enrique, hermano menor de Arturo. Catalina aseguró que el primer matrimonio no fue consumado. Con esa declaración obtuvo autorización del papa Julio II para la nueva unión.
Enrique VIII ascendió al trono en 1509. Ese mismo año se casó con Catalina en la catedral de Westminster.
El matrimonio duró 24 años. Tuvieron una única heredera sobreviviente, María Tudor, futura María I de Inglaterra.
La falta de un hijo varón llevó al rey a anular la unión en 1533. Esa decisión provocó la ruptura con la Iglesia católica y transformó el rumbo político y religioso del país.
Siglos después, el pequeño corazón de oro vuelve a ocupar un lugar central en la memoria histórica inglesa.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.