Juan Ignacio Gómez-Caminero López publica un canto íntimo a la serenidad en tiempos convulsos.
Así pues, escribe por la misma razón por la que canta, comunica, crea música y espacios de crecimiento personal y contacto con lo sagrado que hay en nosotros… esto es, la necesidad de crear belleza con el propio caos interior, que, de tan inconmensurable, siempre le ha impresionado y desafiado a partes iguales.