Mar Flores convierte una boda en Punta Cana en su propia pasarela: el vestido joya que redefine a la invitada perfecta en el Caribe
Las bodas destino tienen su propio código de estilo. No basta con acertar: hay que entender el entorno, la luz, la humedad, el paisaje. Y si hay alguien que domina ese equilibrio entre sofisticación y naturalidad es Mar Flores. La modelo ha viajado hasta Punta Cana para asistir a la boda de Ana Corina y Diego y, fiel a su impecable trayectoria fashion, ha firmado uno de esos estilismos que elevan el concepto de invitada perfecta a otro nivel.
En un jardín exuberante, rodeada de vegetación tropical y bajo un cielo caribeño ligeramente nublado, Mar apostó por un vestido largo en tono arena con delicados bordados en blanco que dibujan un sutil efecto joya sobre el tejido. Un diseño que abraza la silueta sin resultar rígido, con escote en pico y finos tirantes que aportan ligereza y frescura, dos cualidades esenciales en una boda frente al mar.
El vestido bordado que funciona del Caribe a la noche más elegante
El color elegido no es casual. Frente a los clásicos estampados florales o los tonos vibrantes que suelen dominar este tipo de celebraciones, Mar Flores opta por una paleta neutra que dialoga con el entorno: arena, marfil, blanco roto. El resultado es armónico, sofisticado y absolutamente atemporal.
El bordado, dispuesto en patrones orgánicos, aporta textura y profundidad sin recargar. La falda, ligeramente más fluida en el bajo, genera movimiento al caminar, algo fundamental en escenarios al aire libre donde cada paso queda enmarcado por la naturaleza. Es un vestido que capta la luz del Caribe y la devuelve en forma de brillo sutil, sin excesos.
La elección del cinturón fino en la misma gama cromática marca la cintura con delicadeza, estiliza la figura y equilibra el conjunto. No hay estridencias ni artificios: todo responde a una estética depurada que confirma por qué Mar Flores sigue siendo referente de elegancia décadas después de su irrupción en la moda.
El detalle clave: bolso de rafia y sandalias minimalistas
En una boda en Punta Cana, los accesorios marcan la diferencia. Y aquí vuelve a acertar. Mar completa el look con un clutch rectangular de rafia natural con cierre metálico plateado. Una pieza que introduce un guiño artesanal, muy alineado con el espíritu tropical, pero sin perder sofisticación.
Las sandalias, en tono nude y de líneas limpias, se integran con el vestido alargando visualmente la pierna y manteniendo el protagonismo en el conjunto bordado. El peinado, suelto y ligeramente ondulado, y el maquillaje luminoso terminan de construir una imagen fresca, elegante y coherente con el entorno.
No es un look pensado solo para la fotografía; es un estilismo funcional, cómodo y adaptado al clima húmedo y cálido del Caribe. Y ahí reside gran parte de su éxito.
La lección de estilo de Mar Flores para bodas destino
Mientras muchas invitadas dudan entre lo demasiado formal o lo excesivamente informal en celebraciones fuera de España, Mar Flores demuestra que la clave está en la naturalidad sofisticada. Apostar por tejidos ligeros, colores integrados en el paisaje y accesorios con carácter local es la fórmula ganadora.
Su elección en Punta Cana no solo es inspiradora para futuras bodas en el Caribe, también funciona como guía para cualquier evento al aire libre en primavera o verano. Porque más allá del destino, lo que convierte a una invitada en inolvidable es la coherencia entre escenario y estilismo.
Con este vestido color arena bordado y su impecable saber estar, Mar Flores no solo ha asistido a una boda en el paraíso. Ha firmado, una vez más, una lección magistral de elegancia tropical.