Aparca en la terraza de un restaurante y se encuentra con mesas y sillas encima de su coche por una surrealista "multa" impuesta por el local
La cuenta de Twitter "Soy Camarero" ha hecho eco de una insólita situación ocurrida en un restaurante, donde la lucha por el espacio en la vía pública alcanzó un nivel surrealista. Todo comenzó con una reseña negativa publicada por un cliente que, tras cenar en el local, criticó duramente el ambiente ruidoso, la calidad de la comida y la higiene del establecimiento. Sin embargo, la respuesta del propietario a esta queja destapó un incidente paralelo mucho más llamativo que la propia crítica gastronómica.
Junto a su comentario, el cliente adjuntó una fotografía que probaba, según su versión, la falta de respeto del restaurante, en la imagen se observa un vehículo blanco estacionado justo en el bordillo pintado de amarillo, una señal inequívoca de que está prohibido aparcar. Lo que hace la escena verdaderamente extraordinaria es que, sobre el capó y el techo del automóvil, se encuentran apiladas varias mesas y sillas de la terraza del establecimiento.
La respuesta del restaurante que lo cambia todo
Lejos de disculparse por la imagen, el dueño del restaurante utilizó su contestación a la reseña para explicar los motivos de tan peculiar estampa. Según su versión, el propietario del vehículo había aparcado en un lugar no habilitado para ello, justo en el espacio que el ayuntamiento ha concedido al local para instalar su terraza.
Ante esta infracción, y para evitar que el conductor se enfrentara a una sanción económica de 160 euros por parte de las autoridades, el responsable del establecimiento optó por una solución creativa pero contundente: "Le he colocado las mesas y sillas encima para que no le multaran y para que aprenda que ahí no se puede estacionar", argumenta el hostelero en su escrito.
En cuanto a los puntos negativos señalados por el cliente sobre el servicio, el dueño salió en defensa de su equipo. Aseguró que el camarero al que se acusaba de tener "muy poca gracia" es en realidad "muy majo", y que la cocinera "se deja la piel" para que todos los platos salgan adelante con la mejor calidad posible.
Sobre la acusación de falta de higiene, el propietario quiso dejar claro que es una crítica infundada, aunque reconoció que contar con una sola persona dedicada a la limpieza hace que la labor sea titánica, por lo que aprovechó para agradecer públicamente su esfuerzo.