Armada en Canarias: el movimiento que España estudia ante el avance estratégico de Marruecos
Armada en Canarias ante un nuevo equilibrio en el Atlántico
La Armada en Canarias se enfrenta a un escenario estratégico en transformación. La creciente proyección marítima y portuaria de Marruecos, unida a sus aspiraciones sobre el Sáhara Occidental, introduce variables que afectan directamente a los intereses españoles en el Atlántico oriental.
Según el Ministerio de Defensa, la Zona Marítima de Canarias constituye un espacio esencial para la vigilancia, el control del tráfico marítimo y la protección de los intereses económicos nacionales. La propia estructura orgánica de la Armada en el archipiélago puede consultarse en la página oficial del Ministerio de Defensa de España, donde se detallan sus capacidades y misiones permanentes.
En este contexto, el debate estratégico ha vuelto a primer plano tras analizarse las implicaciones jurídicas y operativas derivadas de una eventual consolidación de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y sus aguas adyacentes.
La Iniciativa Atlántica Real y su impacto regional
Marruecos impulsa la denominada Iniciativa Atlántica Real, un proyecto destinado a conectar a los países del Sahel con el Atlántico a través del Sáhara Occidental. El plan combina desarrollo portuario, infraestructuras logísticas y proyección económica exterior.
El objetivo declarado es reforzar la integración regional y consolidar su posición como potencia en el Magreb. Sin embargo, el efecto colateral afecta al equilibrio marítimo con España, especialmente en torno a la delimitación de espacios marítimos frente a Canarias.
Entre 2018 y 2024, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea anuló acuerdos entre la Unión Europea y Marruecos que incluían aguas del Sáhara Occidental. Mientras Naciones Unidas no determine el estatus definitivo del territorio, dichas aguas no están reconocidas como soberanía marroquí en el marco europeo.
Plataforma continental y recursos estratégicos
España presentó en 2014 ante Naciones Unidas una propuesta para ampliar los límites de su plataforma continental al oeste de Canarias en aproximadamente 296.500 kilómetros cuadrados. La zona incluye el monte submarino Tropic, al sur de El Hierro, donde existen indicios de minerales estratégicos como cobalto o telurio.
En paralelo, el Parlamento marroquí aprobó en 2020 dos leyes que extienden su Zona Económica Exclusiva para incorporar formalmente las aguas adyacentes al Sáhara Occidental. Aunque ningún Estado puede fijar unilateralmente la mediana marítima, la coexistencia de reclamaciones anticipa un posible contencioso si se consolida el cambio de soberanía.
El espacio aéreo y el control del FIR Canarias
La dimensión aérea añade complejidad. España controla la Región de Información de Vuelo Canarias desde su ingreso en la Organización de Aviación Civil Internacional en 1947, cuando el Sáhara era provincia española. Este control implica la gestión del tráfico aéreo sobre el territorio saharaui.
Una eventual cesión sin respaldo de Naciones Unidas abriría un conflicto jurídico internacional. Además, la gestión del FIR genera ingresos por tasas aeronáuticas y constituye un elemento clave de soberanía funcional.
Rutas marítimas y autonomía estratégica
El archipiélago canario se sitúa en el cruce de rutas entre Europa, África y América del Sur. El tráfico procedente de Brasil, Argentina o Chile atraviesa un corredor estratégico que España supervisa en coordinación con sus aliados.
La pérdida de capacidad de control en este entorno afectaría a la autonomía estratégica nacional y al posicionamiento en el Estrecho de Gibraltar, otro punto neurálgico bajo responsabilidad española.
Refuerzo de capacidades: la base aeronaval en Gando
Ante este panorama, expertos en defensa plantean potenciar las capacidades aeronavales en Gran Canaria. La propuesta incluye desarrollar una base aeronaval en Gando que incorpore instalaciones de la Armada con capacidad de segundo escalón de mantenimiento.
Este refuerzo permitiría sostener operaciones permanentes en la Zona Marítima de Canarias en caso de crisis regional. La medida reforzaría la disuasión y la capacidad de respuesta inmediata.
Competencia portuaria y desafío económico
El factor económico también influye. Desde la puesta en marcha de Tánger Med en 2007, Marruecos ha escalado posiciones hasta situar su principal puerto entre los más relevantes del mundo por volumen de contenedores.
Proyectos como Dajla Atlantique o Nador West Med ampliarán la red portuaria marroquí en los próximos años. En contraste, infraestructuras españolas como Algeciras o Valencia compiten por mantener su posición en el tráfico global.
El desarrollo pendiente del Corredor Mediterráneo ferroviario o de conexiones estratégicas interiores limita la capacidad española de rivalizar en igualdad logística con los grandes nodos europeos.
Armada en Canarias como eje de estabilidad
La Armada en Canarias se convierte así en un elemento central del equilibrio regional. La combinación de vigilancia marítima, control del espacio aéreo y protección de infraestructuras críticas refuerza su papel en un contexto de creciente competencia geopolítica.
El avance de Marruecos en el Atlántico no implica necesariamente un conflicto, pero sí exige una planificación estratégica rigurosa. El refuerzo de medios navales y aeronavales en el archipiélago aparece como una opción para preservar la posición española en un entorno cada vez más disputado.
En un escenario marcado por la competencia por recursos, rutas comerciales y espacios marítimos, la Armada en Canarias emerge como pieza clave para garantizar la seguridad, la estabilidad y la autonomía estratégica de España en el Atlántico oriental.