Bad Bunny y Javier Bardem impulsan Porto Rico, el ambicioso western de Residente
Un reparto internacional para una historia incómoda
La película, titulada Porto Rico, estará protagonizada por Bad Bunny, que asume por primera vez el papel principal en un largometraje de gran presupuesto. A su lado figuran Javier Bardem, Viggo Mortensen y Edward Norton, tres intérpretes con amplia trayectoria en producciones internacionales.
El proyecto supone el debut como director de Residente, nombre artístico de René Pérez Joglar, quien llevaba años desarrollando una obra centrada en los episodios más complejos de la historia puertorriqueña. La cinta combinará elementos del western clásico con un enfoque histórico inspirado en hechos reales ocurridos en el siglo XIX.
Del escenario musical al liderazgo cinematográfico
Bad Bunny ya había participado en producciones audiovisuales como Narcos o Bullet Train, pero esta será su primera experiencia como protagonista absoluto. Su implicación refuerza el componente identitario del filme, al tratarse de una de las figuras culturales más influyentes de Puerto Rico en la última década.
Residente, por su parte, ha construido una carrera marcada por el compromiso político. Primero al frente de Calle 13 y después en solitario, ha defendido públicamente la identidad puertorriqueña y la revisión crítica del estatus político de la isla. Esa línea narrativa será el eje de Porto Rico.
Un western caribeño con ambición épica
La película se presenta como un western ambientado en el Caribe, con una narrativa de gran escala y un tono visceral. El relato abordará conflictos históricos ligados al colonialismo, la identidad nacional y las tensiones políticas entre Puerto Rico y Estados Unidos.
El guion ha sido coescrito junto a Alexander Dinelaris, ganador del Óscar por Birdman. Esta colaboración apunta a una estructura dramática compleja, centrada en personajes icónicos y episodios determinantes para comprender la evolución política del territorio.
Producción internacional y respaldo de Hollywood
El proyecto cuenta con un sólido respaldo industrial. Entre los productores ejecutivos figura Alejandro González Iñárritu, uno de los cineastas latinoamericanos más reconocidos en Hollywood. También participan Scott Budnick, Mike Novogratz, José E. Feliciano, Kwanza Jones, Henry Muñoz y Noah Assad.
La producción se articula a través de varias compañías. Por un lado, 1868 Studios, impulsada por el propio Residente junto a Erick Douât. Por otro, Class 5 Films, vinculada a Edward Norton, Bill Migliore y Michael Bederman. Esta estructura confirma la dimensión internacional del proyecto.
Una reivindicación histórica en la gran pantalla
Porto Rico se inspira en hechos reales y busca revisar episodios tradicionalmente relegados en la narrativa oficial estadounidense. Según el propio Residente, la intención es ofrecer una mirada honesta e intensa sobre una historia marcada por la controversia.
El contexto político reciente ha reforzado el interés por este tipo de relatos. Bad Bunny ha sido especialmente activo en debates sobre identidad latina y política migratoria en Estados Unidos, lo que añade una capa simbólica adicional a su participación en el filme.
Del activismo cultural a la narrativa cinematográfica
Tanto Bad Bunny como Residente participaron en las protestas de 2019 que desembocaron en la dimisión del entonces gobernador Ricardo Rosselló. Aquella movilización social marcó un hito en la historia reciente de la isla y consolidó el papel de los artistas como actores políticos.
Porto Rico trasladará esa sensibilidad al lenguaje cinematográfico. La película no solo aspira a reconstruir un periodo histórico concreto, sino a generar un debate contemporáneo sobre identidad, soberanía y memoria colectiva.
Una apuesta estratégica para el cine latino
La elección de Javier Bardem y Edward Norton, ambos conocidos por posicionarse públicamente en cuestiones internacionales, refuerza el tono comprometido del proyecto. La producción busca situarse en la tradición de grandes dramas históricos con carga política.
El estreno, aún sin fecha confirmada, podría convertirse en uno de los acontecimientos cinematográficos más relevantes para el público latino en los próximos años. La combinación de figuras musicales globales, actores consagrados y un relato histórico ambicioso sitúa a Porto Rico como una de las apuestas más singulares del panorama actual.
Con Bad Bunny y Javier Bardem al frente, y bajo la dirección de Residente, Porto Rico se perfila como un western caribeño que aspira a reescribir la memoria histórica de Puerto Rico desde la gran pantalla y a consolidarse como un referente del cine político en 2026.