El vestido negro de Paloma San Basilio tiene sello royal: lo firma el creador del vestido de novia de la infanta Elena
La 38º edición de Premio Lo Nuestro celebrada en Miami no solo fue una noche de música. También fue una pasarela de moda con nombres propios. Y entre todos ellos, uno brilló con fuerza propia: Paloma San Basilio. La cantante española recibió el Premio a la Excelencia tras cinco décadas de trayectoria y lo hizo vestida de auténtica diva.
Pero si su carrera es historia viva de la música, su elección estilística es historia viva de la alta costura española. Porque el diseño que lució en la alfombra roja lleva la firma de uno de los grandes nombres vinculados a la realeza.
Un vestido joya firmado por el diseñador de la infanta Elena
Para esta cita tan simbólica, Paloma confió en Petro Valverde, modisto de alta costura y creador del vestido de novia de la Infanta Elena en su boda con Jaime de Marichalar en 1995.
No es un detalle menor. Valverde es uno de los diseñadores españoles con mayor vinculación histórica a la Casa Real, y su nombre evoca inmediatamente elegancia clásica, patronaje impecable y tradición artesanal.
El vestido elegido para la ocasión era un diseño ‘custom made’ de lentejuelas negras, de silueta columna, con escote delicado y abertura frontal estratégica que estiliza la figura sin perder sofisticación. Un vestido que no necesitaba artificios porque el tejido hablaba por sí solo.
Lentejuelas negras y capa satinada: el poder del minimalismo dramático
La clave del look estuvo en el equilibrio. Sobre el vestido joya, Paloma añadió una capa satinada negra colocada sobre los hombros, aportando un aire teatral y solemne, perfecto para una gala de este nivel.
El resultado fue un estilismo que combinaba tres elementos esenciales:
- Brillo contenido.
- Corte clásico.
- Detalles estratégicos que aportan movimiento.
Nada recargado. Nada excesivo. Solo alta costura bien entendida.
El peinado, recogido pulido con volumen en la parte superior, reforzaba ese efecto diva atemporal. El maquillaje, luminoso y elegante, apostaba por tonos neutros que dejaban todo el protagonismo al vestido.
75 años y una lección de elegancia sobre la alfombra roja
A sus 75 años, Paloma San Basilio demuestra que la moda no tiene edad cuando se entiende el estilo. No se trata de tendencias pasajeras, sino de saber qué funciona y cómo defenderlo.
En una alfombra roja donde abundan transparencias imposibles y siluetas extremas, su elección fue un recordatorio de que el clasicismo bien ejecutado siempre gana.
El negro, lejos de resultar previsible, se convirtió en declaración de intenciones. Porque cuando el diseño es impecable y la actitud acompaña, el resultado es magnético.
De la Casa Real a Miami: el sello Petro Valverde sigue vigente
Que el creador del vestido de la infanta Elena sea quien vista ahora a Paloma San Basilio en una gala internacional no es casualidad. Es la prueba de que la alta costura española sigue teniendo embajadoras de lujo.
Valverde ha sabido mantener una identidad clara: siluetas femeninas, elegancia sin estridencias y un respeto absoluto por la tradición del oficio. Y en esta ocasión, ese sello se tradujo en uno de los looks más sofisticados de la noche.
Paloma no solo recogió un premio. Reivindicó el valor de la trayectoria, del talento y del buen vestir. Y lo hizo con un vestido que conecta directamente con uno de los momentos más icónicos de la historia reciente de la moda real española. Una diva. Un diseñador histórico. Y una alfombra roja que, por unos minutos, habló español.