Somos México
Construir un partido político en México es algo sumamente complicado. Cuando transitamos a la democracia, en la reforma de 1996, los partidos no querían ampliar la competencia y establecieron requisitos muy difíciles de cumplir. También fue entonces cuando el PRI insistió en la cláusula de gobernabilidad, que se reflejó en una sobrerrepresentación de ocho puntos que, con el tiempo, le sirvió a Morena y a sus aliados para dar el golpe de Estado de 2024.
No hay sistema humano perfecto y nuestro sistema electoral tiene sus deficiencias. O las tuvo, porque ahora es peor y el gobierno amenaza con la destrucción total mediante una reforma electoral que sólo a ellos les interesa. Sin embargo, las preferencias reveladas por los electores mexicanos apuntan a que al menos la mitad busca otras opciones. Construirlas es algo necesario.
Este sábado se llevó a cabo la Asamblea Constitutiva de Somos México. Con ello, esta organización cumple todos los requisitos que la ley impone para la construcción de un partido político. Llevó a cabo 390 asambleas distritales (hay sólo 300 distritos, pero en algunos se realizaron varios intentos) y se logró cumplir el mínimo de 300 afiliados en cada asamblea en 246 distritos. Adicionalmente, la ley pide un número mínimo de afiliados (que algunos partidos vigentes seguramente no cumplirían). Somos México superó con creces ese número y tiene registrados a más de 300 mil personas a lo largo del país.
Por alguna razón, el INE descontó algunos de esos distritos y nada más aceptó 205 el día mismo de la asamblea, frente a lo cual Somos México anunció recursos legales. En cualquier caso, el mínimo necesario se cumplió y la asamblea pudo llevarse a cabo con el reconocimiento de la vocal ejecutiva del INE en la Ciudad de México.
Aunque ya se hayan cumplido esos enormes requisitos, incomparables con los de otros países, el registro del nuevo partido debe esperar el visto bueno del INE y del Tribunal. No es cosa menor. Ya ha ocurrido que organizaciones que cumplían con todo fueron bloqueadas con excusas de todo tipo. El trabajo de construcción de Somos México ha cuidado todos los detalles para impedirlo, de forma que, si esto ocurre, será simplemente un caso más de la deriva autoritaria en que nos encontramos.
Somos México es la confluencia de muy diversos grupos. Al inicio, abundaban los viejitos, pero esto se ha ido resolviendo con el tiempo y la participación de grupos cada vez más jóvenes. Sigue notándose una proporción grande de personas que alguna vez fueron parte de, o estuvieron cercanas al PRD. También en esto ha habido cambios, con un creciente número de personas que provienen del PAN o del PRI, pero especialmente con mayor participación de grupos de la sociedad civil y, como decíamos, de jóvenes sin experiencia política.
Yo he participado de forma indirecta en todo este proceso y he sido invitado a formar parte del Consejo Consultivo Ciudadano de Somos México. Se trata de tener una especie de contrapeso interno, ciudadano, que impida la tendencia natural de los partidos a encerrarse. Ya veremos si funciona.
Para mí, es muy importante la creación de este nuevo partido porque, como hemos comentado ya en varias ocasiones, es necesario que contemos con herramientas de la ciudadanía que nos sirvan ya sea para las elecciones o para el caso, no improbable, de un derrumbe del grupo en el poder que requiera la intervención de diferentes grupos de la sociedad en la búsqueda de mecanismos para impedir que a ese derrumbe le siga la desintegración nacional. No es una cosa menor e insisto en que no es improbable.
Se debe celebrar este gran esfuerzo de construcción política y se debe defender frente a los intentos de anularlo desde el gobierno. Para ellos mismos, contar con Somos México como adversario es una bendición, como reza uno más de los dichos atribuidos a Reyes Heroles: “lo que resiste, apoya”. Sostener a México exige oposición de verdad. Eso es Somos México. Bienvenidos.