Así son los nuevos trajes de intemperie en los que el Ejército gastará 3 millones de euros
El Ejército de Tierra ha puesto en marcha una licitación valorada en cerca de tres millones de euros para la adquisición de trajes de intemperie destinados a sus unidades de montaña, en una operación que busca reforzar la protección y operatividad de los militares desplegados en entornos de condiciones meteorológicas extrema. El contrato, además, está planteado con un plazo de ejecución de 48 meses (cuatro años), lo que apunta a un suministro sostenido en el tiempo.
Según informa Infodefensa, la inversión prevista asciende a 2.910.050 euros (impuestos incluidos) y está gestionada por la Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Apoyo Logístico. La licitación se enmarca en el proceso continuo de modernización del equipamiento individual de las Fuerzas Armadas españolas. De hecho, en los últimos meses ya se licitó otro acuerdo marco por más de 27 millones de euros para equipamiento de clima frío extremo.
Refuerzo para operaciones en condiciones extremas
Los trajes objeto del contrato están diseñados específicamente para su uso en ambientes de montaña y en condiciones meteorológicas adversas. Estas prendas forman parte del equipamiento esencial para unidades que operan en zonas de frío intenso, fuertes precipitaciones, viento o nieve, donde la resistencia física del combatiente depende en gran medida de la calidad del material que utiliza.
La protección frente a la humedad y el aislamiento térmico son factores determinantes en este tipo de entornos. Un equipamiento inadecuado puede derivar en riesgos para la salud, como hipotermia o lesiones asociadas a la exposición prolongada al frío.
Una licitación abierta al sector
El procedimiento se encuentra actualmente abierto para que empresas del sector textil técnico y equipamiento militar presenten sus ofertas. La adquisición se enmarca dentro de los mecanismos habituales de contratación pública del Ministerio de Defensa, que en los últimos años ha intensificado las inversiones en modernización logística. En cuanto a requisitos de fabricación, se exige que todas las costuras vayan termoselladas para impedir la entrada de agua y que las cremalleras exteriores sean impermeables.
Esta compra se suma a otros contratos recientes destinados a renovar vestuario, sistemas de protección individual y materiales de campaña. El objetivo es adaptar progresivamente el equipamiento a los estándares tecnológicos actuales, incorporando tejidos más ligeros, resistentes y con mayores prestaciones técnicas. En esa misma línea, Infodefensa enmarca la inversión en la necesidad de desplegar y adiestrar en entornos muy fríos, citando misiones internacionales en Letonia, Rumanía o Eslovaquia, y ejercicios invernales con temperaturas de hasta -30 ºC.
Seguridad, operatividad y adaptación climática
La inversión anunciada refleja, además, una tendencia creciente en los ejércitos europeos: priorizar la resiliencia del personal ante escenarios cada vez más diversos. La adaptación a distintos escenarios de operaciones obliga a disponer de equipamiento versátil y de alto rendimiento.