Ejército y Fuerzas Armadas: el informe que alerta de una pérdida histórica de militares en España
Ejército y Fuerzas Armadas: un déficit estructural que se agrava desde 2010
El Ejército y las Fuerzas Armadas españolas cuentan, a 1 de enero de 2025, con 116.739 militares en servicio activo. La cifra supone un ligero incremento de 329 efectivos respecto al año anterior. Sin embargo, el dato global esconde una realidad más profunda: España mantiene un déficit estructural de personal que oscila entre 13.000 y 23.000 militares.
La Ley de la Carrera Militar fija un máximo de entre 130.000 y 140.000 efectivos profesionales en activo. Al comparar ese umbral legal con el número actual, el desfase resulta evidente. Además, desde 2010 la tendencia es claramente descendente. En ese periodo, las Fuerzas Armadas han perdido 13.300 militares profesionales.
El Observatorio califica esta situación de crónica. Subraya que, pese al contexto geopolítico internacional y al esfuerzo por modernizar sistemas de armas, no se ha reforzado con la misma intensidad el componente humano que debe operar esos medios.
Distribución por escalas dentro del Ejército y las Fuerzas Armadas
La estructura interna del Ejército y las Fuerzas Armadas mantiene una división clara entre cuadros de mando y tropa y marinería. Los cuadros de mando representan el 34,83% del total. La tropa y marinería, el 65,17% restante.
De los 116.739 militares en activo:
- 40.656 pertenecen a cuadros de mando.
- 76.083 integran la escala de tropa y marinería.
El reparto varía según el ejército:
- En el Ejército de Tierra, los cuadros de mando suponen el 29,29%.
- En la Armada, alcanzan el 35,23%.
- En el Ejército del Aire y del Espacio, ascienden al 44,87%.
Estos porcentajes muestran diferencias significativas en la configuración interna de cada rama, especialmente en el peso relativo del mando.
Mujeres en el Ejército y las Fuerzas Armadas
La presencia femenina sigue creciendo, aunque de forma moderada. En 2024 se incorporaron 119 mujeres más que el año anterior. La ratio pasó del 13% al 13,1% del total de efectivos.
Con ese porcentaje, España se sitúa por encima de la media de los países de la OTAN, que ronda el 12,73%. Aun así, la representación femenina continúa siendo minoritaria dentro del conjunto del Ejército y las Fuerzas Armadas.
Menos aspirantes al Ejército y a las Fuerzas Armadas
El problema no se limita al número total de militares. También afecta al interés por ingresar. En 2024 se ofertaron 8.062 plazas, un 18% más que en 2023, cuando se convocaron 6.826.
Sin embargo, el aumento de plazas no se tradujo en un crecimiento proporcional de solicitudes. Las peticiones pasaron de 29.638 a 33.777. La ratio solicitantes por plaza descendió de 4,30 a 4,20.
El contraste con años anteriores es notable. En 2022 la ratio fue de 8,60 aspirantes por plaza, aunque con una oferta más reducida de 4.300 vacantes. En 2013 se alcanzaron casi 28 aspirantes por plaza. La caída acumulada refleja un cambio profundo en la percepción social de la carrera militar.
Acceso a oficiales: caída del interés en el Ejército
La tendencia también afecta al acceso directo a las escalas de oficiales. En 2024 se registraron 2.993 solicitudes, frente a 3.269 en 2023. Supone una bajada del 8,5%.
La ratio descendió de 4,59 a 3,55 aspirantes por plaza. En 2021 era de 6,25. El Observatorio considera urgente analizar las causas de este descenso progresivo.
Entre los factores señalados destacan las retribuciones. El informe indica que los salarios en el Ejército y las Fuerzas Armadas son inferiores a los de otros cuerpos del Estado, especialmente en comparación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Además, la movilidad obligatoria implica cambios frecuentes de destino. En determinados casos, el traslado conlleva una pérdida de poder adquisitivo debido al coste de la vida en el nuevo lugar de residencia. El escaso incremento retributivo ligado al ascenso desincentiva a algunos militares a presentarse a evaluaciones para progresar profesionalmente.
Más denuncias en el Ejército y las Fuerzas Armadas
El informe recoge otro dato relevante. En 2024 aumentaron un 10,8% las denuncias por acoso sexual o por razón de sexo dentro del Ejército y las Fuerzas Armadas.
Se trata del año con mayor número de denuncias desde que el Observatorio comenzó a recopilar datos en 2016. La distribución fue la siguiente:
- 25 denuncias en el Ejército de Tierra.
- 13 en el Ejército del Aire y del Espacio.
- 9 en la Armada.
- 3 en el órgano central del Ministerio de Defensa.
- 1 en el Estado Mayor de la Defensa.
Hasta el momento, ninguna de estas denuncias ha derivado en condena o sanción firme.
Un debate estratégico más allá del armamento
El Observatorio advierte de que el debate estratégico actual prioriza la modernización y ampliación de sistemas de armas. Sin embargo, insiste en que ese esfuerzo debe ir acompañado de un refuerzo del capital humano.
Las medidas de conciliación han avanzado en los últimos años. No obstante, el organismo sostiene que deberían haberse complementado con un incremento paralelo de efectivos para evitar la sobrecarga estructural.
El resultado es un escenario en el que el Ejército y las Fuerzas Armadas afrontan un doble desafío: recuperar efectivos hasta los márgenes legales establecidos y reactivar el atractivo de la profesión militar en un contexto de competencia laboral creciente. La pérdida acumulada de 13.300 militares desde 2010 confirma que no se trata de una coyuntura puntual, sino de una tendencia consolidada que exige medidas estructurales.