Ana Milán y Almansa: el pueblo medieval a dos horas de Aragón que guarda un castillo imponente
El castillo medieval que define el perfil de Almansa
El gran símbolo de la localidad es el Castillo de Almansa, situado en el Cerro del Águila. La fortaleza tiene origen almohade, con estructuras documentadas desde el siglo X. De aquella etapa se conserva parte de un torreón primitivo, mientras que la mayor parte del conjunto actual corresponde a ampliaciones realizadas entre los siglos XIV y XV.
Su posición estratégica permitía controlar las rutas naturales entre el interior y el levante. Esta ubicación convirtió a la villa en enclave militar clave durante siglos. El castillo fue escenario de enfrentamientos relevantes, especialmente durante la Guerra de Sucesión Española a comienzos del siglo XVIII.
Una fortaleza restaurada y abierta al público
Tras etapas de deterioro y abandono, el recinto fue sometido a un ambicioso proceso de restauración en el siglo XX. Hoy luce una imagen sólida y monumental, con murallas reconstruidas, patio de armas y torres visitables. Desde lo alto se obtiene una panorámica completa del casco urbano y del corredor natural que conecta distintas comunidades autónomas.
El castillo se ha convertido en motor turístico y en uno de los principales reclamos culturales de la provincia de Albacete. Su silueta recortada sobre la roca es una de las imágenes más reconocibles del patrimonio manchego.
Un casco histórico con huella renacentista y barroca
El entramado urbano de Almansa conserva un marcado carácter histórico. Calles estrechas, plazas abiertas y edificios nobiliarios conviven en un conjunto que refleja siglos de evolución arquitectónica.
Iglesia arciprestal y palacios señoriales
En la Plaza de Santa María se encuentra la Iglesia Arciprestal de la Asunción, levantada en el siglo XVI. El templo combina elementos góticos y renacentistas y constituye uno de los principales ejemplos religiosos del entorno. A escasos metros se sitúa el Palacio de los Condes de Cirat, muestra de la arquitectura civil señorial vinculada al auge económico de la villa.
Este núcleo monumental se integra en un paisaje urbano que mantiene la esencia medieval que pudo conocer Ana Milán durante su infancia. El recorrido entre la plaza y el castillo resume la historia de la localidad en apenas unos cientos de metros.
La Batalla de Almansa y unas fiestas de interés internacional
Uno de los episodios más determinantes en la historia local fue la Batalla de Almansa, librada en 1707 durante la Guerra de Sucesión. El enfrentamiento tuvo consecuencias decisivas para el equilibrio político de la Corona española y para la configuración territorial posterior.
Cada año, el municipio recrea este episodio en sus Fiestas Mayores, declaradas de Interés Turístico Internacional. Durante varios días, comparsas, trajes históricos y actos conmemorativos transforman el casco urbano en un escenario del siglo XVIII.
- Recreaciones históricas de la batalla.
- Desfiles de moros y cristianos.
- Actos institucionales y culturales.
- Eventos musicales y gastronómicos.
Este calendario festivo refuerza la identidad local y proyecta la imagen de Almansa más allá de Castilla-La Mancha.
Entorno natural y rutas de senderismo
Además del patrimonio arquitectónico, el entorno ofrece alternativas para el turismo activo. La conocida Ruta de la Presa conduce hasta el embalse situado a escasa distancia del núcleo urbano. El recorrido permite combinar historia y naturaleza en una escapada de fin de semana.
La ubicación estratégica del municipio facilita el acceso por carretera desde Aragón, la Comunidad Valenciana y Murcia. Desde Teruel, el trayecto ronda los 200 kilómetros, principalmente por la N-330, lo que convierte a Almansa en una opción accesible para una escapada cultural.
Ana Milán creció bajo la silueta del castillo que aún hoy define el horizonte de Almansa. A poco más de dos horas de Aragón, este enclave de Albacete mantiene intacto su carácter histórico y su atractivo monumental, con una fortaleza medieval que continúa dominando el paisaje y consolidando su posición como uno de los destinos rurales más singulares del este peninsular.